sábado, 5 de agosto de 2017

EL EJEMPLO BRITÁNICO




Hay noticias que pasan desapercibidas y no debería ser así 

cuando se trata de cuestiones que reconfortan el espíritu. 

Por ejemplo la ocurrida en Inglaterra, donde en el pasado 

mes de abril, por primera vez en 135 años no se utilizó 

carbón para producir electricidad. A esa noticia de un 

consumo cero de carbón durante un día entero, hay que 

añadir que el consumo de carbón para esos fines cayó en el 

mix energético inglés desde un 25% en 2.015 a un 9% en el 

pasado año. Pero hay más todavía y es que en el 2.016 la 

energía obtenida a través de placas fotovoltaicas superó 

durante 6 meses seguidos la obtenida a través del carbón. 

Burla burlando, quién lo diría, el Reino Unido es ya la sexta 

potencia mundial en la producción de energía solar y lo que 

son las cosas, entre tanto España fue en el 2.015 el país en 

el que más se incrementó el uso del carbón como fuente 

energética.

PALOS DE CIEGO

Si no fuera por la importancia del asunto sería como para empezar a reírse y no parar. Me refiero al Plan Energético Nacional que no hace sino dar tumbos de manera errática como un pollo descabezado como consecuencia de una serie de razones entre las que se encuentran la cegata visión de los que deberían dirigir el proyecto (imagínense al ministro canarión dimitido al frente de un proyecto de esta envergadura), al empecinamiento del PP en mantener contra viento y marea y todas las tendencias contrarias que se están dando al respecto en los países europeos punteros (Alemania, Francia) acerca de la energía nuclear, a la incongruencia de un Gobierno que un día juega a desmantelar lo público y al siguiente a gobernar la iniciativa privada a través del BOE, al que el lobby energético español sea el árbitro de la cuestión y todo ello adobado por una clase política que está lejos de mostrar su impoluta honradez en cualquier circunstancia. Y por si fuera poco lo antedicho, a cada cambio de partido político en el poder las directrices que fijó el anterior son borradas de un plumazo por el partido entrante de manera que el recorrido en zig zag queda asegurado y así no hay forma ni manera de llevar una política de Estado en este vital asunto. Como muestra de lo que antecede lo tenemos en los países antes apuntados en cuyos planes energéticos lo nuclear está en franco retroceso en tanto que aquí desde el poder político se está propiciando aumentar la vida del parque nuclear 20 años.

LIMPIA, SEGURA Y BARATA

Ese ha sido el eslogan que acuñado por la poderosa industria nuclear norteamericana ha propiciado el desarrollo de la obtención de energía eléctrica a partir de los reactores nucleares de fisión.
El que esté dejando el planeta con residuos radiactivos de alta peligrosidad y de largo periodo de actividad, el que el desmantelamiento de las centrales una vez finalizada su vida programada cuesten cifras exorbitantes de dinero, el que los silos para almacenamiento de los residuos no garanticen la seguridad de los mismos a través del tiempo, empiezan ahora a mostrar con toda su crudeza la herencia que los iluminados vendedores y entusiastas fans de este tipo de industria nos han legado.
Si duda toda esa industria así como los inversores y políticos que ha propiciado su desarrollo, habrán pensado en el futuro teniendo como horizonte uno muy cercano a  la voz de "después de mi, el Diluvio".
Ahora, tras el cierre definitivo de Garoña, se va a empezar a conocer lo que supone el cese de actividad de las plantas nucleares bajo el doble punto de vista de la economía y de la problemática que subyace en el tema de la gestión de los residuos que han ido generando. No será tarea fácil determinar el coste medio de la clausura de un reactor, ya que a este respecto los valores que se están apuntando oscilan fuertemente, así la Agencia Internacional de Energía cifra de manera indicativa un coste de 435 millones de euros, expertos consultores se inclinan por un coste de 1.200, casi 3 veces superior, los rusos citan el coste del apagado por reactor entre 440 y 850 millones....
En España cuyo parque nuclear se compone de 7 reactores operando, 2 en parada y uno ya desguazado, el coste que calcula ENRESA (Empresa Nacional de Residuos Radiactivos S.A. ) para el desmantelamiento de todos ellos es de 10.000 millones de euros, o sea, 1.100 millones por cada uno. De esos 10.000 millones hay provisionados 4.000, de modo que faltan 6.000 millones que mucho me temo saldrán de algunos impuestos que se inventen nuestras autoridades económicas con esa fértil imaginación mediterránea que nos caracteriza.
Después del desguace resta almacenar los residuos en dos grandes sistemas. Uno para guardar y controlar los residuos de baja y media intensidad radiactiva (está ya funcionando en  la localidad cordobesa de El Cabril y que quedará saturado en el 2.030) y el otro para almacenar y controlar los de alta actividad que debería estar funcionado en el 2.010 en Villar de la Cañas en Cuenca y que todavía no se ha empezado, repito, no se ha empezado a construir.
Varios de los residuos que en él se depositen,- supuesto que alguna vez se construya - perderán la mitad de su alta actividad en 300 años, por lo que será necesario controlarlos durante ese periodo de tiempo. Tengo el convencimiento de que existen tecnologías cuyo uso deberían  estar vetadas para algunos países ya que en sus manos son tan peligrosas como una pistola en manos de un mono y ni que decir tiene que estoy pensando en España. No somos capaces de hacer un almacén de residuos en tiempo y forma para los residuos de alta actividad de modo que los de Garoña, sin ir más lejos, tendrán que guardarse en los terrenos de la propia instalación en almacenes temporales individualizados, y resulta  que estamos dejando una herencia envenenada que nuestros descendientes tendrán que controlar durante ¡ 300 años, aquí en España, país en el que para nuestras autoridades los próximos 10 minutos entran en la categoría del largo plazo !.
La experiencia catastrófica de Fukushima, la mayor concienciación ciudadana y el desarrollo imparable de las energías renovables, han supuesto para esta industria nuclear el principio del fin y así países serios como Alemania y Francia han puesto ya en marcha 
ambiciosos planes para el desmantelamiento de su parque nuclear, en tanto que aquí, en este país de pesadilla, todavía estamos forcejeando para llevar la vida de las centrales de los 40 para los que están previstos de vida útil, hasta los 60 años, para mayor gloria y provecho de sus propietarios a los que la herencia que dejan les importa una higa.
Para acabar unas cuantas reflexiones. Unas empresas, las nucleares, montan unas centrales, producen una secuela de residuos altamente tóxicos cuya peligrosidad durará centenares de años y encima tenemos que pagarles, nosotros, los ciudadanos, el coste de los almacenes y el mantenimiento de los mismos durante eso cientos de años a los que antes me refería. Otra, el Consejo de Seguridad Nuclear CSN de España dio luz verde a la prórroga de la vida de Garoña. El copropietario de la central Iberdrola, no quiere seguir en el negocio. El Gobierno cierra la central y lo que son las cosas, ahora resulta que pese a que Iberdrola argumentaba para su negativa a seguir con la actividad que el negocio era ruinoso, resulta, decía, que como el Gobierno ha dado la orden de cierre, los propietarios de la central pueden pedir una indemnización al Estado por el lucro cesante. ¿Estamos o no estamos locos ?. La central de Garoña no volverá a abrirse, por tanto los residuos de alta actividad seguirán ahí en tanto no se realice el almacén de Villar de Cañas que como se ve va para largo. Otra cuestión, ese almacén temporal de Garoña ¿quién lo pagará ?. ¿ El Estado por no haber acabado a tiempo el de Villar de Cañas ?. Entre tanto esos residuos quedan bajo la custodia del personal de Garoña que por lo que se oye...

miércoles, 2 de agosto de 2017

EL PRAGMATISMO DEL PNV

Está tan contento, tan satisfecho el Presidente del Euskadi Buru Batzar de los logros materiales obtenidos del PP como compensación a los apoyos políticos prestados por el PNV, que su satisfacción raya la ufanía haciendo incluso de ello, pareados. De siempre ha hecho el PNV bandera de lo que han venido en definir como pragmatismo, por tanto esta situación de prestar apoyo a un partido que se está comportando bajo el punto de vista ético y moral de forma absolutamente vergonzante no debería sorprender en demasía, pero una cosa es que no sorprenda y otra es que clame al cielo. Ya se que las cosas no son solos blancas o negras y que de ahí el papel de los grises como mezcla de ambos colores, pero de siempre me ha parecido el gris un color sin personalidad, amorfo, ideal para utilizarlo como puerto refugio al abrigo de incómodas definiciones contundentes. Por todo ello no elegiré el color gris para dar mi opinión sobre este asunto y me pronunciaré a través del color negro, que es el que va mejor con el desarrollo de este asunto. 
"Con los bienes materiales que recibimos seremos más independientes, seguiremos sacando chispas de nuestra privilegiada situación en el Congreso y por lo tanto seguiremos negociando con el PP", proclama el Presidente del EBB, Ortuzar. Pues bien, siendo consciente de que un mismo hecho puede provocar opiniones contrapuestas, conociendo ya la de los dirigentes del PNV por este intercambio de cromos, pertímanme que les ofrezca la mía, que es que me parece indecente apoyar a cambio de uno o dos platos de lentejas a un gobierno que ha demostrado hasta la saciedad un grado de corrupción y bajeza moral, que hasta en España, ese país de picaros, parece inimaginable.