domingo, 29 de octubre de 2017

TAL PARA CUAL

El Estatuto catalán original, cosa que parece que se nos olvida, fue aprobado por los Parlamentos español y catalán en el 2.006. En Cataluña fue además aprobado en referendum el 18 de junio de ese mismo año. Pareciéndole al Partido Popular "excessif" el texto aprobado, recurrió el contenido del referido Estatuto ante el Tribunal Constitucional tras recoger una buena cantidad de firmas. Este Tribunal admitió a trámite el recurso y  falló, 4 años después, (con las prisas que se da para resolver otros temas) dejando el texto original hecho unos zorros. Rajoy  que asumió el poder en el 2.011, prometió arreglar aquel desaguisado y durante 7 años, que son los que van desde el fallo del TC hasta nuestros días, fiel a su estilo, de hombre premioso y diletante, ha dejado que el tema se pudriera con el resultado que ahora aflora. A este hombre, nunca le agradecerán lo bastante los militantes de la Candidatura Popular Catalana (CUP) su inestimable labor cara al florecimiento que ha tenido en Cataluña el independentismo a partir del fallo del TC en una Autonomía en la que esa idea no tenía en esa época un gran predicamento. Ahora, y así se escribe la historia, el malvado de la película será Puigdemont (aunque también tiene lo suyo y mucho, por tramposo) y Rajoy aparecerá como el Apóstol Santiago, a lomos de un caballo blanco, salvando España de los infieles.

viernes, 27 de octubre de 2017

HASTA LOS MISMÍSIMOS...

Confieso que este culebrón en el que se ha convertido la pelea  que sostiene el Estado español (como le gustaba decir al que rigió los destino de España por la Gracia  de Dios durante 40 años, más su prórroga hasta el momento de una duración indefinida) y ese grupo de independentistas catalanes, que demócratas "sui generis" como nadie, se saltan a la torera las Leyes que no les gustan y que llevan a su pueblo al que dicen que aman más que a si mismos (hay que ser caraduras, con lo que se quieren y gustan ellos), me tiene al borde de la saturación, me imagino que como a muchos de los ciudadanos de este país que siguen estupefactos el desarrollo de este malahadado asunto.
Ahora en su lucha al borde del precipicio, como decía en un anterior escrito, resulta que ambos contendientes por mor de sus torpes y bastardos manejos, pueden acabar estampados al fondo del mismo.
Los unos porque aplicarán el famoso Art. 155, pero que no saben el qué y el como hacerlo, y los "altres"imponiendo una República con el 77 x 0,48 = 37 % de los votos escrutados a favor de la tesis independentistas. Eso es lo que se llama ser unos demócratas de pura cepa. Han cerrado a cal y canto el Parlamente desde los primeros días de setiembre, han convocado un referendum ilegal, han valorado el mismo como les ha dado la gana, han hurtado al pueblo toda clase de consideraciones acerca de a donde les llevaría esa proclamación de independencia y todo ello en una huida hacia adelante, - nuevas elecciones, no por Dios, que a lo peor las perdemos - porque retractarse ahora ante sus seguidores acabaría con sus vidas políticas. De consumarse este despropósito nos encontraríamos con un auténtico sainete. España, el Estado, interviniendo una República (que de prosperar su idea loca se convertirá en una Albania 2) sin que se haya declarado una guerra por medio, que es como se suele intervenir cuando se conquista un país. Este asunto y sus desarrollo ¿creen Uds. que es exagerado tildarlo de sainete infumable?. 

jueves, 26 de octubre de 2017

LOS ROVELLONS, EL SENY Y EL FAIR PLAY

Si en seny hiciera su aparición entre las huestes independentistas catalanas, aunque fuera en primavera como las tan populares setas rovillons a las que son tan aficionadas los catalanes en general, y (aquí entre nosotros, tanto que presumen pero no tienen ni punto de comparación con las que salen en la cordillera cantábrica) dejaran además de hacer y trampas en los solitarios que se están montando en esta carrera de locura (rauxa) y hablaran claro a la multitud de abanderados que arrastran como el flautista de Hamelin, pues a lo mejor otro gallo cantara.
Si finalmente apareciera ese "fair play" que hasta el momento ha brillado, y de que manera, en todo
este "Proces" tendencioso y loco que se han montado, dirían claramente las ventajas e inconvenientes que tiene la implantación de una República Independiente (¿) Catalana. Y asumido tal conocimiento por parte de lo que llaman "el pueblo", para completar la limpieza de procedimiento deberían poner cifras en esta historia, que ya va siendo hora. Así las cosa el mensaje debería proclamar de forma clara e inequívoca que "la independencia se proclamará, una vez estudiados y asumidos los pros y contras de la misma; si votan como mínimo el 75% del censo y de estos, dos tercios lo hacen a los partidos del arco independentista". De esa manera, por lo menos la mitad total como mínimo de la población, convocando unas elecciones, votarían con pleno conocimiento de causa el futuro camino a recorrer. Pero mucho me temo que en las neuronas de los independentistas la expresión "fair play" estará desterrada, ya que unos pocas docenas de dirigentes tomarán para si esa decisión tan importante para el pueblo catalán al que dicen representar cuando no se representan mas que así mismos, iluminados por la Moreneta que a partir del clan de los Pujol, parece que se ocupa de estas cosas terrenas.

miércoles, 25 de octubre de 2017

KISSINGER Y PUIGDEMONT

El que fue Secretario de Estado de EEUU y por esas cosas curiosas de este mundo, Premio Nobel de la Paz, fue un duro negociador y su táctica consistía en llevar al adversario hasta el borde del precipicio para hacerle sentir que cualquier cosa que aceptara sería mejor que ser despeñado. Puigdemont, como punta de lanza del conglomerado independentista catalán, ha seguido el sistema del norteamericano en su negociación con el Gobierno de España y el borde del precipicio al que ha llevado a Rajoy ha sido intentar la proclamación de la República Independiente de Catalunya. Pero para que este sistema de negociación funcione tiene que darse la condición de que el que juega como Kissinger, que es el papel que ha jugado Puigdemont, debe tener la sartén por el mango, ya que de no ser así te puedes dar un batacazo fenomenal y la negociación dará como resultado acabar estampado en el fondo del precipicio. Pues en esas estamos. Amenaza (qué más quiere el ciego que ver) el Partido Popular cuyo brazo justiciero es el Registrador de la Propiedad metido a Presidente del Gobierno de un país con 47 millones de habitantes, con presentar el famoso Art. 155 de nuestra Constitución con lo cual la Autonomía catalana quedaría en aguas de borrajas y los independentistas catalanes empiezan a rilarse porque empiezan a ver las orejas, rabo y colmillos del lobo de la decadencia económica en que pueden acabar sus oníricas ideas de libertad. De modo que, salvo que me equivoque groseramente, la bajada de pantalones - y que sea lo que Dios y el dante quieran - en forma de convocatoria de elecciones al Parlamente catalán, está al caer. Veremos ahora si el PP que ha olido sangre retira la propuesta de la aplicación del famoso 155. Y a todo esto, Puigdemont y sus muchachos haciendo de la necesidad virtud para que los 2 millones de ciudadanos embarcados en esta aventura no les agarren de la solapa, pues aplican el viejo refrán italiano que dice " un soldado que huye - sin que se note demasiado - es un soldado útil para la próxima batalla". Bueno, ellos lo han intentado pero se ve que no estaba el tema maduro. Toca pues envainarla y " jusqu'á la prochaine fois".