miércoles, 10 de febrero de 2021

PLAZO DE VACUNACIONES

Entre el personal de la actual plantilla de Osakidetza, son 150 las dedicadas a poner vacunas. La inicial era de 50 y recientemente la ampliaron con 100 más. Con 8 pinchazos/hora por sanitario, 7 horas de trabajo efectivo/día, (que no somos de acero inoxidable) supone que cada sanitario hará 56 pinchazos diarios de modo que la plantilla total, con un 10% de absentismo, efectuará en un mes de 20 días laborables 151.200 y si todas las vacunas son de Pfizer (2 pinchazos por vacuna) y se toman un mes de vacaciones, harán falta 31 meses hábiles para vacunar a toda la población del País Vasco. A la vista de este cálculo elemental hay que llegar a la conclusión de que en el área de Salud del GV. sobran personas de formación de letras y faltan de las de números. Como ese plazo no es de recibo, se supone que ampliarán la plantilla, pero si eso es algo obvio apenas se hagan 4 números ¿porque no lo anunciaron  así a la vez que publicaron el incremento de la plantilla?. ¿A ninguno de los cientos de consejeros que pululan por sus pasillos no se les ha ocurrido ese elemental y positivo comunicado?

martes, 9 de febrero de 2021

CHAPUZAS VARIAS S.L.

De la misma manera que a un buen marino se le distingue cuando ha sido capaz de salir airoso de duros temporales, a un Gobierno igualmente se le reconoce su buen hacer si las difíciles situaciones que se presentan durante su mandato las solventa con holgura. No ha sido este el caso del manejo del tema del corona virus, por parte de nuestro Gobierno Autonómico, porque entre otras cosas, pese a contar con un departamento de Régimen Jurídico en el área de Salud, el Tribunal Superior de Justicia del País Vaso les ha echado el toro al corral los Decretos en los que se definen las circunstancias de cierres de establecimientos en el sector de hostelería, varapalo del que ahora nuestro Gobierno escurre el bulto (algo en que hay que reconocer su maestría) manifestando que " cree especialmente grave que los jueces valoren riesgos sanitarios" echando al Tribunal a los leones, obviando que el Tribunal juzga en base a la Leyes existentes. Primero porque el Departamento de Régimen Jurídico tenía que haber alertado al ejecutivo que las leyes vigentes no amparaban el cierre de la hostelería. Segundo porque de haberlo hecho habrían tenido un año para elaborar y aprobar leyes al efecto, que entre otras cosas para eso está el Parlamento en el que es mayoría.

Curiosamente el Director del departamento citado, a la vez que consejero del LABI, es persona cesada por su curiosa e interesada interpretación del decreto de confinamiento, suceso que se ha convertido en la ceremonia de la confusión ( y van...), cuando tras conocer la "escapada" del susodicho, el Gobierno, el nuestro, defiende la legalidad de su acción para pocas horas después cesarle precisamente por lo contrario. Para echar todavía más barro sobre ese lamentable asunto, el portavoz del Gobierno se descuelga con una cita para enmarcar cuando manifiesta acerca del Decreto de confinamiento" que tal vez puedan existir dudas respecto de la letra, pero no en cuanto al espíritu del mismo" comentario al que cabe responder,  ¿pero que mierda de decreto es ese que hay que apelar a su espíritu y no a su letra?. A lo dicho, nuestro Gobierno a través de sus dudas, vacilaciones, contradicciones, falta de transparencia, lentitud y falta de rigor, no se está haciendo acreedor ni siquiera a un aprobado raspado en el manejo de este tema del coronavirus.

sábado, 6 de febrero de 2021

LA INFORMACIÓN QUE FALTA

 

La última estadística del conjunto de España con fecha 5 

de febrero es que se han realizado 686.000 vacunas 

completas sobre un total de 1.990.000 personas 

inyectadas, y por aquello de las dobles dosis de la Pfizer, 

1.308.000 personas lo están para completar su 

vacunación con esa vacuna o con otras de dosis 

simples. Pocos datos son, pero es que aquí, ni eso. 

Pero vayamos por partes. Si un protocolo, un 

procedimiento, existe, es bueno, está difundido y se 

aplica, precisa de un control  de ejecución y a tal fin, 

supuesto que se den todas las condiciones citadas para el 

protocolo, sería de todo punto necesario que en un 

ejercicio de transparencia y bien hacer por parte de 

nuestra Consejería de Salud- sustituyendo la palabrería 

por números – el informar a la ciudadanía por semanas y 

acumulados (para eso esta entre otras cosas la 

informática) el número de personas inyectadas, 

vacunaciones completadas, y por resto entre 

ambas, cuantas lo están por hacer.

En este sentido, se debería indicar además el número de 

dosis recibidas hasta la fecha, por lo que la diferencia 

entre las recibidas y las aplicadas daría idea del 

rendimiento, de la eficacia de la gestión de vacunación. Si 

ese tipo de estadísticas no estuvieran incluidas como 

elemento de control del sistema, tengo para mi que ya va 

siendo hora que se haga…. y se difunda. Igualmente con 

las expectativas de acopio de las dosis a recibir, el ritmo de 

personas inyectadas por semana, el tipo de vacunas 

empleadas y la mejora de productividad que se espera en 

las futuras intervenciones, podrían prever el tiempo en 

que se espera alcanzar la "inmunidad de rebaño" y el de 

vacunación total de la población. Y ya fuera de la 

presentación de las estadísticas sería conveniente que se 

fuera indicando a las personas vacunadas como 

comportarse a futuro en este asunto de la epidemia.


viernes, 5 de febrero de 2021

CASI 3 AÑOS

 

En el tema de la vacunación cara al covid estamos llevando el "hecho diferencial" aquí, en el País Vasco con una enorme soltura. De las 17 autonomías más las dos ciudades africanas, somos, a excepción de Ceuta que lleva vacunados a un ritmo de 2.229 por cada 100.000 habitantes, la última clasificada, y aquí estamos con un ratio de 2.699 para el mismo número citado en el mes que llevamos de vacunaciones hasta el 1 de febrero. Entre tanto los que de verdad se diferencian son los asturianos que han complementado al 1 de febrero 5.688 vacunas, siempre referido al antedicho ratio, o sea, más del doble que nosotros. Arguyen nuestras autoridades que nuestro bajo ratio es debido a que para garantizar la aplicación de la segunda dosis están creando un "stock" de seguridad ante la posibilidad que el proveedor no cumpla las entregas pactadas. Como llevamos 1 mes de vacunaciones (todo el mes de enero prácticamente) y se han vacunado a 59.582 personas, quiérese decir que para completar la vacunación de 2 millones que precisarán vacunarse aquí, necesitaremos, a ese ritmo, casi 3 años o lo que es lo mismo, para alcanzar la "inmunidad de rebaño", dos. Por lo tanto todo hace pensar que no vamos bien, pese a que nuestra Consejera de Salud irradie - entre otras cosas - una seguridad que a buen seguro está lejos de sentir.

La falta de transparencia de la Consejería de Salud, solo es comparable en términos absolutos, con la numantina defensa que hace de su gestión entre la que se puede destacar el hecho de que la misma está tan trufada de adjetivos calificativos como falta de concreciones, de números. 
Destaca por otra parte el hecho de que ante el problema más grave (lo de ETA, con lo que fue, se queda pequeño) planteado en esta comunidad, no tengamos un protocolo en el que se recojan de manera pormenorizada los pasos para hacer frente al mismo y eso es así porque de haberlo tenido estaría publicado - como un hecho diferencial más- a bombo y platillo. 
Un periodista de El Correo de Bilbao, Zarracina, tiene una opinión formada acerca de cual puede ser el documento que guía de las actuaciones de la Consejera y que dice así: 
"Que Osakidetza confiaba mucho en esa especie de conocimiento natural, lo demuestran los ya famosos dos folios con los criterios de vacunación para los trabajadores del sistema de Salud. Las instrucciones son tan poco precisas que, de haber apostado más por las líneas generales, podrían haber quedado así: 1) Vacunar a la gente; 2) A la gente que lo necesita; 3) Esas vacunas bien puestas; 4) Aupa, Osakidetza; 5) ¡Vamos por ello ¡".