viernes, 30 de agosto de 2024

¡ 5 horas !

Le citan a mi amigo Pepelu para ser operado a las 9.30 horas y tras 5 horas de espera, y eso porque su hija se puso brava ante la desmesurada demora, le llevan al quirófano y en esas 5 horas no ha mediado explicación alguna ante la inusual espera. Este amigo llevaba sin ingerir alimento alguno desde hacia ya la tira de horas de modo que habrá llegado al quirófano al borde la inanición. Y eso ha ocurrido no en la vilipendiada Osakidetza, no, ha ocurrido en la Clinica Zorrozaurre (ahora Zorrotzaurre) clínica privada que hasta hace poco era del Igualatorio Médico Quirúrgico y ahora de Adeslas que se ha hecho con el 70 % de las acciones de la bilbaina entidad. Lleva tiempo ya el Igualatorio - esa institución que era tan nuestra - disminuyendo la calidad de sus prestaciones en proporción inversa a las tarifas que aplican. 

Se puede entender que la operación anterior a la de Pepelu se pueda dilatar en el tiempo y de ahí lo de las 5 horas de espera, pero lo que es inconcebible es que nadie en ese tiempo les haya dado a los interesados ni la más mínima explicación lo que revela una falta de empatía y hasta de educación cívica que parecen más propias - si las piedras tuvieran sentimientos - de un bloque de granito.

Esa ausencia de empatía está bastante generalizada entre la clase médica y en parte y solo en parte puede ser comprensible que así sea porque el contacto continuo con el dolor ajeno tiene que desgastar mucho, de forma que esa falta de humanidad puede ser un sistema de autodefensa, una especie de blindaje. Pero bueno, ni tanto ni tan calvo ya que todo tiene su medida y límite y esas 5 horas que al enfermo y familiares que le acompañan en ese dura espera la traspasan de largo. 

Así que vaya un rotundo suspenso al operador y su equipo por su indecente comportamiento.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

jueves, 29 de agosto de 2024

PRADALES Y LAS CHIMENEAS

 No se si el recién nombrado lehendakari Pradales es consciente de que está viviendo desde su nombramiento los días más placidos y dulces de su mandato, ese periodo que se auto otorga la clase política (y que otros no lo tienen) que es el llamado de los 100 días, durante los cuales en tanto hay que empezar a hacer cosas, se pueden dedicar a hablar de grandes principios, de grandes ideas, de buenísmo en cantidades industriales, etc. etc. vamos, de cuestiones etéreas e incluso de pájaros y flores porque al fin y al cabo al así hacerlo se está cumpliendo un guión pre - establecido.

Pues como digo, Pradales no es una excepción de la regla y está hablando de que "hay que recuperar la confianza en la clase política por parte de la ciudadanía ya que la actual forma de hacer política ha perdido prestigio y credibilidad hasta el punto de que se puede observar entre los ciudadanos una gran desafección por la misma". Concreta, simplifica más esas ideas con un "hay que reforzar la cultura democrática". 

Esas bien intencionadas ideas me recuerdan una idea sobre las chimeneas en el sentido de que una cosa es hacerlas y otra muy distinta es ponerlas de pie. O lo que es lo mismo, "una cosa es predicar y otra dar trigo-". 

A las ideas descritas se ha sumado la necesidad de alcanzar acuerdos ente los diferentes, vamos, con la oposición, de la cual dice, (sic), "que está anclada en el pasado". Dos cosas se me ocurren acerca de esta pretensión. Una que no me parece un modelo a imitar para ganar amigos y la otra me recuerda al automovilista que circula en contra dirección por una autopista creyendo que todos con los que se encuesta de frente van mal, que van en dirección contraria a la que deberían.

No me las doy de adivino a la vez que entiendo que hay que dar tiempo al tiempo en forma de esperar a los resultados de su gestión antes de enjuiciar solo sus intenciones, pero intuir si que puedo y ello me lleva a predecir que nos esperan tiempos que si no fuera en que se estará jugando con las cosas de comer, diría con un punto de frivolidad, que serán divertidos.


Nota. A que se nota que donde vivo hace un buen rato que no para de llover.


POR FIN EL PP TIENE UN PLAN PARA ESPAÑA.

 Francisco de Borja Semper, más conocido como Borja Semper, quizá por modestia, es un político guipuzcoano nacido en Irún hace 48 años que ha dedicado toda su vida profesional a la política. Ya desde muy joven, con 17 años ingresó en las Nuevas Generaciones del PP en su provincia iniciando así su actividad en ese área que llega hasta nuestros días con la excepción de los tres años en los que ingresó (en el 2.020) en una consultora internacional a la que llegó tras abandonar lo que hasta entonces había sido su vida, la política, declarando para hacerlo que estaba harto de como se estaba desarrollando. 

 Si ingresó a la edad citada en las llamadas Nuevas Generaciones y tenemos en cuenta los tres años en la consultora, quierese decir que ha estado inmerso en la actividad política durante 28 años, periodo de tiempo en el que ha desarrollado diversos cargos, tales como concejal en el Ayuntamiento de su pueblo, secretario general y más tarde presidente de su partido en Guipúzcoa, Presidente del PP en el País vasco, diputado en el parlamento Vasco en el que fue portavoz de su partido y tras su retorno a la política Diputado en el Congreso por Madrid y portavoz de su partido en el mismo. Todo un carrerón que solo se vio enturbiado por las amenazas a la que estuvo sometido por ETA, amenazas que afortunadamente no se llevaron a efecto, pero que sin duda supusieron en su vida una permanente preocupación.

Supongo que tras pasar más frio que un perro pequeño en una actividad que hasta el momento le había resultado totalmente ajena, sintió la llamada a la política (pienso que como Mateo la de Jesucristo) manifestando al respecto (sic), "porque entendía que Alberto Núñez Feijóo era el hombre capaz de reenfocar la política nacional desde el PP".

Hombre, pues a lo mejor es cierto. Pero bueno todo lo escrito hasta el momento ha sido para entrar en materia sobre unas declaraciones que a efectuado en un periódico afín a su ideario político como es El Mundo (¿se acuerdan de aquel director del mismo al que le espiaban y le pillaron saliendo de un armario con corsé y ligueros ?), pero como tampoco quiero desazonarles me voy a centrar en las que se refiere al equipo de fútbol de sus amores ese al que la inolvidable revista de humor La Codorniz llamaba "Madrileñin Club de Forasteros". Va. 

¿Hay algo más serio que el Real Madrid? Mira, el Real Madrid es la España que necesitamos. El Real Madrid es la España que necesitamos porque es talento, esfuerzo, buena planificación, una estrategia como club extraordinaria y una ejecución solidaria y eficaz en el campo. Todo ello, sin estridencias. Es lo que necesita España y lo que le vamos a traer cuando gobernemos". Fin de la cita. 

Pues nada ya saben. Cuando el PP se haga con el poder, que se hará, aunque espero que cuando más tarde mejor, por fin - que ya iba siendo hora - el partido de su vida tendrá un ideario, un plan para el país inspirado en un Club de fútbol.

 

PS. Con la edad que tiene, de mantener su vocación política va a superar como chusquero de la misma a su rival ? político Arfonso Guerra con lo que se le podrá aplicar el viejo pensamiento que dice que "Si no logras desarrollar toda tu inteligencia, siempre te queda la opción de hacerte político".

viernes, 23 de agosto de 2024

LA FORMACIÓN DUAL (2)

 Al recibir un botijo de 5 litros como primera arma de trabajo que había que llenarlo un mínimo de 3 veces al día en una fuente de agua potable situada fuera del edificio donde estaban alojadas las oficinas en un tercer piso sin ascensor, me di cuenta del valor del agua hasta el punto de que creo que fui un avanzado de la idea que hoy impera en el mundo y que no es otra que "el mayor reto de la humanidad y de todos los seres vivos de la Tierra es la seguridad hídrica. Sin agua potable, simplemente no existirá ningún tipo de vida". 

Así que fiel a esa idea empecé a idear sistemas para ahorrarme viajes a la fuente y puedo afirmar con la mano en el pecho que no era una actitud movida por la comodidad, no, sino por la razón antes apuntada. La primera que se me ocurrió es que el agua que me pedían los jefazos a los que ir hasta el botijo comunitario les parecía una ordinariez, era llenarles el vaso que me daban con agua sanitaria de los lavabos procedente del depósito del tejado en que se posaban las gaviotas y en la que proliferaban peces. El más asiduo cliente lo tenía en la persona del Ingeniero Jefe de la división de transformadores estáticos eléctricos, don José Luis Antepara (1) Cruz que por cierto me mandaba de vez en cuando a la taquilla del Athletic en Bilbao para sacarle entradas para San Mamés, (cuestión que vista con la óptica de hoy sería un claro caso de abuso de poder) y la verdad es que generoso si que era, porque solía decirme "Rafa, tómate un blanco - en un bar que había en la calle Elcano entre la plaza Moyua (hoy Elíptica) y Colón de Larreategui - y diles que lo carguen en mi cuenta". Tengo que añadir a este hecho que para cumplimentar mi venganza ante tal afrenta, cada vez que me mandaba a comprar fruta a la entrada de la fábrica donde se colocaban unos vendedores ambulantes, una buena parte de la misma me la zampaba en el camino de vuelta a su despacho.

Pero, quizá por ser Ingeniero Industrial (al que por cierto le pillé en su despacho jugando a bailar chinchetas sobre su regia mesa en varias ocasiones) era un hombre de gran perspicacia hasta el punto que en más de una ocasión llegó a dudar del origen del agua que me que llevaba a actuar ante él como un consumado actor.

Pero todavía tenía más medios para ahorrar a la madre natu ese líquido preciso, del que por cierto no es la primera vez que leo en sesudas publicaciones que su posesión puede dar lugar a importantes guerras, pero como tampoco quiero abusar de su paciencia en una próxima publicación les iré contando más cosas a las que se veía obligado un pinche para sobrevivir a la vez que defender mis derechos (pocos, pero derechos) de aquella jungla de adultos, así que hasta "la prochaine fois, mes amis". Salud. Cambio y corto.

 

(1). Como nota curiosa hasta muchos años después - justo hasta que me empezó a interesar la minería y las ferrerías -pensaba que Antepara era un apellido castellano y mira por donde averigüe que es un canal, con nombre en euskera, que alimenta las turbinas desde la presa alimentada por un río y a "més a més" (que dicen los catalanes e incluso el feo de Josemari Aznar) resulta que existe un barrio de Otxandio que se llama también Antepara.