Muchas de las acciones que adoptan nuestros líderes políticos están basadas por un lado en la ignorancia y por otro en intereses bastardos y de ello tenemos abundantes ejemplos. Se calcula que el 22% de la economía española es sumergida. El 84% de los ingresos de Hacienda en el rubro de IRPF son procedentes de las rentas del trabajo. Se calcula que son 82.000 millones de euros los que evadiendo impuestos están a buen recaudo en paraísos fiscales. Además de la apestosa amnistía que proclamó el gobierno para los defraudadores ¿qué acciones positivas de calado ha realizado el gobierno para acabar con ese estado de cosas? Pues calladas quedan dichas. Y digo positivas porque acciones del signo contrario las hay también abundantes, siendo las más sangrantes las que han adoptado en materia de educación e investigación, con una ceguera suicida. ¿Pero es que no saben que el futuro económico se construirá teniendo como base la educación, la investigación, el desarrollo y la innovación? Si lo supieran habrían dirigido sus esfuerzos recortadores en otras direcciones menos lesivas para nuestro futuro.Un ejemplo sencillo pone de manifiesto esa idea. En una reciente entrevista al presidente del grupo cooperativo de Mondragón, citaba entre otras cosas de interés que 2.000 personas de la organización estaban dedicadas en exclusiva a I+D+i y que el 19% de sus ventas se realizan con productos que no existían hace 5 años. Resultado: 3,90% de paro en el grupo para un 27% en España. Esa es la línea de actuación que puede garantizar que no acabemos convertidos en un país de tercera fila, pero nuestros líderes lamentablemente no están en esa tesitura y lo pagaremos todos.
sábado, 22 de junio de 2013
domingo, 16 de junio de 2013
47 Y LO QUE TE RONDARÉ
Los depósitos detectados al inefable y habilidoso esquiador llegan, tras el último descubrimiento, a 47 millones de euros. Presumíblemente existirán otros fondos en uno o varios de los muchos paraísos fiscales que la clase más pudiente se niega a desmontar en defensa de sus, para ellos, legítimos intereses. Si a ese montante se suman las cantidades que eufemisticamente hemos venido en llamar sobresueldos a los lumbreras del partido-, la cifra tomará una dimensión escandalosa. ¿Cómo es posible que este señor se haya hecho con esa cantidad de dinero?. Pues no hay que ir a Salamanca. Como depositario- tesorero (ahora se empieza a entender su descomunal salario) procedentes de sobornos, pagos de comisiones por contratos concedidos de manera fraudulenta y en mucho menor cuantía por donaciones de los nostálgicos que añoran tiempos mejores (¿mejores todavía?).
Con esta laxa moral, amén de la ineptitud de la clase política al mando, vamos daos, que diría un clásico.
martes, 11 de junio de 2013
GURE ESTILOA 1 junio 2013
R.Hidalgo Segurola
jueves, 23 de mayo de 2013
EL SÍNDROME DE LA MONCLOA
Se ha fantaseado mucho acerca del síndrome de la Moncloa pero a medida que van sucediéndose los Presidentes del país como inquilinos de la misma, la hipótesis de su influencia se va abriendo paso, es decir los hechos están confirmando la absoluta disfunción existente entre los acontecimientos que se producen en la vida real y la percepción sesgada que de los mismos tienen y manifiestan todos y cada uno de los titulares del complejo presidencial que han sido. Clamorosas contradicciones entre los contenidos de los programas electorales y la aplicación de los mismos, pseudo justificaciones a tales discrepancias que no son de recibo, interpretaciones fantasiosas e interesadas de los datos de la evolución económica y social, negación a ultranza de las verdades más evidentes, análisis de la situación excluyendo de los mismos aquellos datos que por muy relevantes que sean no interesa citarlos, flagrantes contradicciones en las manifestaciones que de un día para otro realizan, incumplimientos continuos de sus previsiones incluso las de plazo más corto, amnesia total acerca de los grandes temas pendientes en el país, como la corrupción, los energéticos, el agua, educación,.. delirantes lecturas sobre la probidad de la clase política, afán desmedido por acabar con el último plan de educación elaborado, silencio absoluto sobre los temas desagradables y como factor común, con unos caretos impávidos cuando no obsequiándonos con unas sonrisas displicentes que están lejos de encajar con el guión que nos están colocando.
Parece claro que cuanto se indica puede tener su origen en el llamado síndrome, es decir en el continente, pero, también podría suceder que el problema radicase no tanto en el continente, sino en el contenido, duda esta que no conviene desechar por si acaso, aunque no sea más que por seguir el tratamiento de las dudas razonables.
R.Hidalgo Segurola
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