viernes, 28 de febrero de 2020

SALAMI TACTIC

Hay que tener la mente sibilina de los jesuitas para formular preguntas tan cargadas de sentido a la vez que aparentan una inocencia angelical. Un buen ejemplo de ellas es la que para saber como alguien trata a su mujer se le pregunta ¿sigue Ud. pegando a su mujer?. Mediten las posibles respuestas y verán que digan lo que digan están pillados.
Arzallus, ex jesuita, fue presidente del Partido Nacionalista Vasco, más conocido como PNV, durante 24 años y durante su mandato reforzó las innatas características de los aldeanos (estos y los judíos mantienen sus características en cualquier punto del globo donde se encuentren) con su gen jesuítico, de modo que a la astucia y capacidad para los tratos de aquellos se sumó la habilidad dialéctica de los discípulos de San Ignacio lo que les convirtió en notables contrincantes políticos.
Si su contrario, enemigo, adversario o incluso amigo, tiene un salchichón y Ud. quiere hacerse con el, existen dos formas de hacerlo. Una, se acerca a él y de un tirón se lo arrebata, lo que puede provocar por parte del propietario una airada reacción que puede acabar en una confrontación violenta. Mal asunto. Dos, y aquí entra esa combinación sutil de aldeano - jesuita, es acercarse al embutido, cortar una loncha del mismo y llevársela. El propietario no llegará a las manos por una leve merma de su propiedad, pero con esa actitud se encontrará que tras sucesivos asaltos no le quedarán mas que la chapa y la cuerda que sirven como referencia y cuelgue del producto. Deslizante, sutil, práctico, maquiavélico, en resumen, un elaborado sistema aldeano - jesuítico.
Pienso que la mayor aportación que hizo Arzallus, (al que a su condición de aldeano y jesuita habría que añadir que era guipuzcoano, triada que confiere a su poseedor un don especial en el arte de negociar), fue con la aplicación de su "salami tactic", toda una filosofía en el arte de negociar que al PNV, - al que por cierto antes de la llegada del ex tampoco le había ido mal - le ha venido de perillas. Y siguen, por que ya se sabe, "si algo te va bien, ni se te ocurra cambiarlo", por aquello de que "las innovaciones, las justas y solo cuando la necesidad obligue a  ello".



jueves, 27 de febrero de 2020

LA TXAPELA DEL AITITE (1)



  • Este asunto de la transferencia de la gestión, que no de quién paga la factura de la Seguridad Social en el País Vasco, que es objeto o era mejor dicho, del acuerdo firmado en el Estatuto de Autonomía en un tiempo en el que la Caja Única estaba rebosante, me recuerda el viejo chiste del abuelo que entra en casa desnudo a excepción de la txapela y al preguntarle el nieto porqué venía así, el abuelo le contesta que es que le habían atracado. ¿y porqué te han dejado la txapela ?. Bueno, porque menudas pelotas tiene tu abuelo, como para que se la quiten. La situación desde la fecha en que se firmó el Estatuto, 1.979, ha cambiado y lo ha hecho a mucho peor, de tal suerte que en este momento tenemos aquí, en Euskadi, un déficit estructural anual entre lo que recibimos y pagamos, de 4.000 millones de euros y subiendo, de modo que si ahora no nos los pagara la Caja Única, de nuestros cueros tendrían que salir esas correas, o lo que es lo mismo, de nuestros impuestos y eso no supone ninguna broma ya que ese importe frente a los 15.000 millones de euros anuales que recaudan nuestras diputaciones representarían el 27%, o sea un incremento de ese porcentaje en los impuestos para hacer "parra", con lo cual habríamos obtenido una victoria pírrica. ¿Qué se pretende entonces con esta reclamación al gobierno central?. Pues lo del abuelo de la txapela. Que se sepa de la firmeza de nuestro gobierno autonómico en exigir la cumplimentación de los acuerdos, pero sin pasarse, o sea, que exigimos que nos dejen hacer de contables, que no de financiadores, no sea que se alargue la frenada en la exigencia y tengamos que apoquinar los 4.000 millones ya que es mejor que lo sigan haciendo los empresarios y trabajadores españoles que son principalmente los que con sus aportaciones nutren los fondos de la citada Caja. En definitiva, una operación de cosmética como la descrita del abuelo a la vez que contentamos a nuestros parroquianos con una dosis de sal gorda.   
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  • (1) LA BOINA DEL ABUELO EN CASTELLANO

domingo, 23 de febrero de 2020

POLÍTICO VS. CAMIONERO

Lee uno las declaraciones del Consejero de Medio Ambiente del Gobierno Vasco acerca del desastre de la escombrera de Zaldibar y las coteja con las publicó el 22 de febrero el diario Berria, recogidas íntegramente el mismo día por el diario digital Público, realizadas por un camionero guipuzcoano que diariamente ha estado descargando residuos en ella durante 8 años y si no se conociera como se las gastan los políticos, pensaría o que el Consejero se ha caído de un guindo y no se ha recuperado de las consecuencias del golpe o que el camionero trastornado por las emanaciones mefíticas de los residuos había perdido todo contacto con la realidad. Hacía tiempo que no leía unas declaraciones de un político tan faltas de contenido como sobradas de retórica, lo que ya de por si marca todo un hito. Ni asomo de auto crítica, la culpa íntegra del desastre es de la sociedad responsable de la explotación, Medio Ambiente pasaba por allí, sin más, el amianto, que según manifiesta estaba perfectamente localizado se habrá desplazado por el deslizamiento de los residuos, los mecanismos de control están previstos en la ley estatal de 2.016 basada en parámetros europeos, obviando que una cosa es disponer de un procedimiento y otra es aplicarlo, ha faltado un mando único con galones para solucionar la crisis (único asomo de verosimilitud de su declaración, supongo que como consecuencia de que ante la rotunda evidencia de los hechos, negarlo habría sido demasiado hasta para un político) y así hasta el final. Financiamos todo un señor departamento de nombre tan pomposo como Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda, para el resultado visto, o sea, para nada.

sábado, 22 de febrero de 2020

MAS SOBRE EL AFFAIRE ZALDIBAR


De modo que poco a poco van aflorando los fallos de control no explicitados por el lehendakari en su última comparecencia y estos son varios y graves. El primero de ellos es que la escombrera derrumbada no se parecía al proyecto que en su día obtuvo la autorización ambiental, fallo que supera ampliamente a lo que se puede considerar como una dejación en el control. Cierto es que la empresa (a la que por cierto el término de Recycling además de ancho le venía largo) tenía autorización para almacenar amianto, pero a condición de que estos residuos deberían ser “confinados en una celda especial y estanca separada del resto de los residuos” y lo que realmente ocurría es que los esparcían a voleo entre el resto de los residuos. Para la capacidad de la escombrera y la vida útil concedida, la cantidad de desechos debía ajustarse a una media de 118.000 Tm./año. 

Pues bien, en el 2.017 fueron 380.000 las toneladas vertidas, 540.000 en el 2.018 y 510.000 durante el pasado año.                                       No se han cuidado las proporciones que garantizan la estabilidad de la escombrera entre los vertidos y la tierra vegetal lo que ha supuesto ser una de las causas de su colapso. Claro. Hacerlo suponía un gasto que restaba el beneficio.
Si a las “faltas de control” a las que de manera eufemística hacía referencia el lehendakari - que me imagino que ante las evidencias que se iban acumulando no sabría donde meterse intuyendo la mierda que había bajo las alfombras - se añade que se arrojaban vertidos que no estaban autorizados y la ampliación clandestina de su superficie, tendremos, hasta el momento, una panorámica bastante completa del desastre que ha supuesto ese mirar para otro lado de los que tenían la obligación de controlar la correcta gestión de la escombrera cuyo derrumbe ha causado la muerte de dos trabajadores de la misma, problemas de salubridad en la poblaciones próximas y cuantiosos gastos que mucho me temo serán finalmente a nuestro cargo y todo ello para mayor gloria, esplendor y beneficio de los propietarios de la explotación y lo dejo ahí porque en lo que que estoy pensando como complemento a lo dicho, mejor no lo transcribo porque sería faltar a la prudencia por mi parte.

Llama la atención sobremanera, en otro orden de cosas, el hecho de que los responsables políticos de la Consejería de Medio Ambiente hayan hecho "mutis" tras las desafortunadas declaraciones iniciales de su Vice Consejera y lo que es más preocupante aun, que no hayan asumido el control de las acciones para gestionar las consecuencias del desastre. Y si eso es así ¿para que valen esas figuras?, ¿para completar un organigrama y vestir el muñeco?.                                    Por si fueran pocas las evidencias que se van acumulando para iluminar este desastre, el diario BERRIA del 22 de febrero recoge la entrevista que realizan a un camionero que ha estado transportando residuos diariamente a esa escombrera durante 8 años. El contenido de la misma solo admite un adjetivo : demoledor. Esa misma entrevista ha sido recogida por el diario digital PÚBLICO en su edición de la misma fecha. 
Pero el "descontrol" (que por lo visto hasta ahora  habría que decir que ha estado perfectamente controlado) que ha existido en este proceso, no hace sino poner en evidencia una problemática que solo aflora cuando el tema nos estalla entre las manos, ya que los gobiernos, el nuestro y todos los restantes, no hacen otra cosa que de manera farisaica decir unas cosas y hacer otras en aras de lo que han venido a definir como “progreso” que en realidad no es otra cosa que una huida hacia adelante - de los que de verdad mandan - a la busca del beneficio material a corto plazo a la voz de “después de nosotros, el diluvio” y el que venga por detrás que arree. No obstante con ser todo ello cierto, no lo es menos el hecho de que en este tema todos aramos con nuestro modelo de vida en el que nos hemos hecho adictos del consumismo fijándolo como señal y bandera de nuestra existencia.