miércoles, 12 de agosto de 2020

ACCIÓN Y REACCIÓN

 La actuación  de la Consejera de Sanidad del Gobierno Vasco me está recordando lo que se suele decir de los economistas que explican perfectamente lo que ha pasado pero que no son capaces de anticiparse a los acontecimientos.

Primero fue denominar los bruscos incrementos de los contagios como dientes de sierra por los que no había que preocuparse en exceso. En brevísimo espacio de tiempo pasó del "no hay que alarmarse" a la "nueva oleada ya está aquí y está ganando terreno". La Consejera explica qué está pasando y como narradora nada que reprocharle.

Otra cosa es la falta de aplicar medidas rápidas y contundentes siguiendo el principio de Newton que dice que " a toda acción se opone una reacción igual y de sentido contrario". Y ya para rematar cabe recordar a la Consejera que dirigir es anticipase a los hechos, cuestión que si ha brillado por algo es precisamente por su ausencia y que para dar fe de lo acaecido para eso están los notarios.

En resumen, su actuación me está pareciendo, timorata, imprecisa y sobre todo de una lentitud exasperante, en un tema en el que la contundencia de las acciones y la rapidez de su aplicación son vitales.

lunes, 10 de agosto de 2020

LOS CUERNOS Y LA DIGNIDAD

Algunos investigadores localizan en la Roma de Vespasiano el origen del contundente refrán que dice que "los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir". Los que viven con lo justo lo hacen por mantener esa situación de precariedad con la que a falta de otra mejor cosa van viviendo, arrastrándose, eso si,  pero viviendo, porque para ellos de eso se trata en primera instancia por encima de cualquier otra consideración, dignidad incluida. Existe otro grupo de personas, justamente en las antípodas de los primeros, vamos, los que viven como reyes, a los que por mucho que les duelan, no solo durante su salida sino en su prolífico desarrollo posterior semejante al de algunos cérvidos, para no perder un estatus que podríamos tildar de real y un nivel material que ríanse del Maharajá de Kapurthala, están dispuestos a enterrar a profundos niveles su dignidad - porque no crean, ellos y ellas también la tienen en su origen como todas las personas - a condición de seguir en la cresta de la ola. Con la patética figura a estos efectos de un alce de 12 puntas, pero el caso es seguir viviendo como reyes...o reinas porque de eso se trata.

jueves, 30 de julio de 2020

EL DESCONFINAMIENTO

Por parecerme dos testimonios importantes que explican las razones del "rebote" que estamos padeciendo últimamente, me he permitido someterlos a su consideración. Dicen lo siguiente:
El médico Fernando de la Calle, que trabaja en la unidad de Enfermedades Tropicales del Hospital La Paz-Carlos III de Madrid, ha publicado un importante mensaje en Twitter tras un turno que se le alargó y en el que vio a las claras las consecuencias de los rebrotes del coronavirus.
“Salgo tres horas más tarde de mi horario por pacientes COVID19 JÓVENES y muy malitos...saludos a los del botellón, a los del ansia viva por el copazo arrejuntado y el terracismo pegadito, a los de la mascarilla acalora y a los de me besuqueo-achucho-comparto botellas a morro con mi gente”, escribió, evidentemente cansado.
En un mensaje posterior, el sanitario subrayaba que no quería juzgar a nadie, pero insistía en que “si la acción o inacción de alguien pone en riesgo la vida de otra persona...¿no es para poner el foco?” “La educación y concienciación sanitaria también es parte de nuestra labor”, apuntaba.
Gure Rafael Bengoa, reputado experto mundial en Salud Pública (inexplicablemente ignorado por nuestro Gobierno Autonómico durante el proceso de la pandemia que nos aqueja) en una entrevista que le hizo Radio Euskadi, dijo cosas muy jugosas de las que entresaco una que tiene relación con el "rebote" que estamos sufriendo es estos momentos.
Pregunta : España es actualmente uno de los países europeos más azotados por los rebrotes, ¿qué ha fallado? Respuesta : Creo que hemos sufrido de una falsa seguridad, nos hemos confiado en que en el desconfinamiento iban a ocurrir dos cosas: que la población, sobre todo los jóvenes, iban a respetar todas las medidas y que el sistema de control epidemiológico local estaba montado. Al entender los distintos gobiernos que eso se podía controlar, hemos pensado que estábamos listos y nos está probando el virus que no. El comportamiento ciudadano, que ha sido ejemplar en confinamiento, no está siendo ejemplar en según que grupos de edad en desconfinamiento.
Al hilo de la frase del "comportamiento ciudadano" no me resisto a hacer un comentario sobre el mismo.
El desarrollo del proceso de la pandemia ha tenido a mi modo de ver tres fases bien diferenciadas. La primera fue de clara preocupación ante las noticias que nos llegaban del exterior. La segunda, la de "confinamiento", en la que el personal se comportó razonablemente bien entre otras cosas porque no había más pelotas y la tercera, titulada como la del "desconfinamiento" en la que perdido el miedo y liberados de ataduras ha salido a flote el "yo" que llevamos dentro.
¿Y que es lo que ha originado esa forma de actuar de una parte de la sociedad?. Pienso que en el origen de esa forma de comportarse está la falta de formación, en la alarmante carencia de cultura cívica a propósito de la cual es necesario recordar que en una sociedad creciéntemente urbanita como en la que vivimos, el civismo es - debe ser - el compendio de unas normas de comportamiento social que nos permitan convivir en colectividad. Entre esas normas ocupan un lugar preponderante el respeto al prójimo, al entorno natural y a los comunes objetos públicos. El respeto a esas normas harían nuestra existencia mucho más placentera y en ocasiones como las que nos ocupa, mucho menos peligrosa. 
Lamentablemente el comportamiento individualista, ajena a estos principios está haciendo de las suyas bajo el lema "primero yo, después yo y luego naide ni denguno", porque hasta ahí llegan con su analfabetismo en ciudadanía.



domingo, 26 de julio de 2020

HA VUELTO


Bueno, pues ya está aquí entre nosotros con un mes de antelación, según la señora Consejera de Salud del Gobierno Vasco, el temido rebrote del covid-19 y viendo que las causas, por lo menos aparentes, se centran en el ocio nocturno, aunque por lo que hemos podido observar tampoco el diurno se ha quedado atrás y negarlo o ignorarlo sería de una torpeza descomunal, ahora llega la hora de tomar decisiones, bien entendido que aquello de "a grandes males, grandes remedios" se aplique en su justa medida en el sentido de que una grave situación no se soluciona con paños calientes y ni tan siquiera con aspirinas.
Gobernar y hacerlo bien siempre es una cuestión difícil porque para hacerlo es necesario tomar en muchas ocasiones acciones impopulares y esto va en contra, por lo menos ahora, a contrapelo de la economía y diversión y eso para muchos son palabras mayores, de modo que una medida tremendamente impopular, pero a mi modo de ver inevitable, sería la de cerrar, así sin paliativos, bares, las terrazas de los mismos y las discotecas, toda vez que apelar al sentido de la responsabilidad, a la prudencia y a la disciplina de la ciudadanía ya hemos visto que resultado ha dado hasta la fecha. De modo que o somos o no somos, o gobernamos o nos vamos al carajo.