Aun entre las
prevaricaciones hay clases y esta cometida
por los ¿dimitidos?
directores de los hospitales de Basurto
y Santa Marina, de Bilbao, que ya venían de ocupar
puestos de relumbrón anteriormente en el GV. y el Ayto de
Bilbao, entra en la categoría de las indecentes, lo que que
equivale a tanto
como decir que a tal caballo tal montura
ya que se han hecho vacunar
fuera de protocolo de
manera fraudulenta evitando que otras personas lo hayan
sido en su
lugar.
La noticia da para pensar si no estamos ante la
visión de la
punta del iceberg y no estamos viendo lo que
puede haber en la parte
sumergida, tal como ha ocurrido
en Murcia, donde 400 espabilados del
partido en el poder
en esa autonomía se han hecho vacunar fuera del
protocolo establecido o lo que es lo mismo han
prevaricado de manera
también indecente. Da también
que pensar lo que individuos, unos y
otros, con ese
concepto ético del mando han podido hacer en el
desarrollo de las funciones que tenían encomendadas.
Por aquello de la
confidencialidad de los datos omito los apellidos de estos dos
impresentables paisanos nuestros, aunque conviene recordarlos, pero mejor aconsejo a los lectores que
anoten los mismos para controlar si pasado un tiempo, en el que sin
duda pasarán muchas cosas, vuelven aparecer en la palestra sentados
en otras poltronas lo que supondría que tan indecentes son ellos
como los que los recuperan para ocupar nuevos puestos de
responsabilidad.
PS. Maiz and Sabas. Lo de and es por asemejarlos a Bonnie & Clyde