jueves, 21 de noviembre de 2013

LAS RAZONES DEL PRESIDENTE

El presidente de Sortu, Hasier (con h) Arraiz manifestó reciéntemente, en lo que se supone una clara traición de su subconsciente, que "Herri Batasuna no rechazará su pasado porque acertó hace 35 años al no tomar parte en las instituciones y respaldar la violencia". Las reacciones de los demás partidos políticos que tienen cabida en el parlamento vascongadillo, como le gustaba decir a Batasuna antes de pertenecer a el, no se han hecho esperar y en todas ellas existe un común denominador, que es el haberse caído del caballo como Pablo antes de hacerlo santo. Se rasgan las vestiduras diciendo " un error gravísimo y de torpe iniciativa",  "de paso atrás", " apología del terrorismo", " terrible", " vergonzoso y absolutamente inaceptable en una democracia". Pero bueno, señores, ¿pero es que todavía no se han enterado de con quién se juegan los cuartos?. Herri Batasuna, Sortu y cuantas siglas más recoge en su seno la auto llamada izquierda abertzale, sigue estando plenamente convencida que la lucha armada era necesaria para la obtención de sus fines. 
El que esa lucha - como le llaman - haya costado 900 muertos, casi el mismo de personas en la cárcel habiendo malgastado sus vidas y el desconsuelo de todas esas familias destrozadas, es algo que consideran como daños colaterales y de una mínima entidad frente al noble y trascendental objetivo perseguido. Y si ahora de vez en cuando se sienten magnánimos, concediendo un gesto amistoso a las víctimas, no nos engañemos porque solamente se trata de actuar sobre la válvula de seguridad para permitir aliviar el exceso de presión de la caldera. Es decir maniobras de divertimento que no afectan para nada el fondo de la cuestión, que ese si, sigue inmutable en línea con lo manifestado por su presidente.

martes, 19 de noviembre de 2013

LOS PARALELISMOS

Las empresas guardan un paralelismo  con las personas en el sentido de que igualmente nacen, se desarrollan, alcanzan su plenitud y van decayendo hasta su muerte. Babcock and Wilcox, la Balco, como decían castizamente los de la margen izquierda, nació en el año 1.918 en el mismo año en el acabó la primera guerra mundial. Alcanzó su plenitud entre los años 50 y 70, año este último en el que finalizó la era del petroleo barato que dio origen a una gran crisis que produjo la desaparición de  gran cantidad de empresas que no supieron o no pudieron adaptarse a las cambiantes circunstancias del mercado. A partir de esa última fecha comenzó el declive imparable de Babcock, declive  que finalizó con su muerte como empresa hace ahora dos años. Para aliviar, para ayudar a un buen morir, que no para curar la enfermedad terminal de esa empresa, el estado insufló mil millones de euros, con el resultado final conocido. No es el primer caso que ocurre de aportación de caudales públicos cuantiosos en esa fase del proceso de  grandes empresas en un intento de huida hacia adelante con similares resultados, no entendiendo que es mejor dejar que se hundan antes que derrochar dinero sin sentido.
Este largo preámbulo, por lo que me disculpo, no tiene otra intención que intentar ilustrar lo que podía haber ocurrido  en el seno de la "Mondragón Corporación Cooperativa " en el caso de haber accedido a la petición de ayuda financiera de una  empresa grande de su grupo, por mor de una solidaridad mal entendida.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

HIRIKO + EPSILÓN = DESASTRE

Si no fuera porque uno está - o casi - curado de espanto, el tema del dispendio que nuestro gobierno autonómico a efectuado en buena parte en la financiación de los proyectos del coche eléctrico Hiriko por un lado y por otro el del coche de fórmula uno, llamado Epsilón y que ascienden a 62,4 millones de euros, con resultados prácticos cero, me dejaría helado. Cosa que me imagino les ocurrirá a aquellas personas que conozcan el resultado de ese sueño de una noche de verano y sangría, a excepción naturalmente para los que  al rebufo de ambos proyectos se han forrado de sacarles jugo y de que manera.
Malo está que se hayan tirado por la borda esa cantidad importante de dineros, pero que la titular de la Consejería del Gobierno Vasco, con ese titulo tan pomposo y a la  vez sugerente de Competitividad, manifieste sin despeinarse que no le corresponde al Gobierno que nos ocupa controlar la utilización de las subvenciones concedidas ya que la ley que regula los mismos así lo recoge, es para perder la poca fe que tiene uno de que los políticos puedan hacer algo a derechas (con perdón). Señora Consejera, si la ley que permite ese desmadre sideral, es una mierda, lo que deben hacer Ud. y sus compañeros de profesión es cambiarla. Aunque claro, a lo mejor les frena el hecho de que de esa manera no se verían beneficiados algunos espabilados afines. Dan Uds. una sensación de inutilidad tal, que hechos como el que nos ocupa no hacen sino confirmarlo.

martes, 5 de noviembre de 2013

LA CORRUPCIÓN

Si las estimaciones que se hacen sobre el importe que supone ese mal endémico llamado corrupción son correctas, resulta que entre  corruptos y corruptores nos están robando, esquilmando, sustrayendo, estafando, al resto de la ciudadanía la friolera de 40.000 millones de euros al año. Esta es la cifra que al menos es la que calculaba en un reciente estudio la universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Pese a la escandalosa cifra que supone ese fenómeno que está constituyéndose en habitual paisaje, es más preocupante aun si cabe el desarme moral  que está suponiendo en la ciudadanía  el hecho de que muchos de los casos detectados salen casi inmaculados tras su paso por los tribunales, lo que sin duda potencia la aparición de nuevos episodios.  El sistema está montado de manera maquiavélica ya que si bien existen sistemas de control para evitarlo, no son sino una fórmula para vestir el muñeco de un aspecto legal. Cuando el tema sale a la palestra, los políticos de turno hacen que se rasgan las vestiduras anunciando a bombo y platillo la adopción de fuertes medidas - la transparencia entre otras - para acabar con el problema, pero el tiempo que duran sus aparentes buenos deseos por aquello de que no se puede ser arte y parte, dura lo que la expresión jamás en sus bocas, es decir apenas 10 minutos. En definitiva hay que tener una fe en el ser humano que raye en lo infinito para pensar que este asunto tenga solución.