Han transcurrido 78 años desde que la guerra civil que tuvimos en España finalizara y parece que fue ayer cuando acabó. En cuanto se produce la más mínima ocasión para ello resurgen los odios cainitas y aparecen los bajos instintos que hacen aflorar las dos Españas al parecer irreconciliables pese al tiempo pasado desde la tragedia que supuso la guerra civil. Da la sensación de que situaciones como esta que estamos viviendo no tienen remedio, quizá porque por un lado como decía A. Machado "En España de cada 10 cabezas una piensa y nueve embisten" y por otro porque por la ley de probabilidades resulta que los políticos al mando del país resulta que pertenecen al grupo de los que embisten. Que se haya llegado a esta situación en Cataluña y que los dos dirigentes máximos del país no se hayan intercambiado ni un saludo, confirma de manera efectiva que ambos personajes pertenecen a ese grupo que se guía por sus instintos en lugar de por su cerebro. La Historia de España está plagada de pérdidas de trenes y de confrontaciones variopintas como consecuencia de que en nuestros genes no se encuentra ese componente que da lugar a la aparición de estadistas. Aquí siempre han primado los intereses personales sobre los colectivos. Y es que pese a los golpes de pecho que se dan con los conceptos de bandera y patria, van a lo que van. A perpetuarse en el poder para obtener para si y para su partido, amigos, parientes y simpatizantes los máximos réditos posibles.
domingo, 8 de octubre de 2017
viernes, 6 de octubre de 2017
CALIDAD DEL AIRE
Para la definición de la calidad del aire no existe una norma universal única, como por ejemplo el sistema métrico decimal o el anglosajón que vayas donde vayas no da lugar a equívocos ni falsas interpretaciones y en esa laguna normativa, ocurre que países e incluso Autonomías españolas adjetivan de manera distinta las diferentes calidades que se dan en el aire. En lo que si coinciden mayoritariamente es en definir los elementos nocivos que contiene el aire y estos son, el bióxido de azufre (SO2), el bióxido de nitrógeno (NO2), las partículas menores de 2,5 milésimas de milímetro, las mayores de 10, el ozono (O3) y el monóxido de carbona (CO).
La heterogénea clasificación a la que hacíamos referencia, por citar solo unos cuantos ejemplos, va desde la que puso en marcha el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco que divide la calidad del aire en 5 apartados, que son. Muy bueno - Bueno - Mejorable (curiosa expresión ya que se puede aplicar a todos los estadios de la calidad) - Malo - Muy malo. La de la Comunidad Foral de Navarra, que la clasifica en Excelente - Satisfactoria - Aceptable - Baja - Deficiente - Muy deficiente. La ICA (indice Calidad Aire ), que se pronuncia por Buena - Admisible -Deficiente - Mala - Muy mala. La que establece AQI (Aire Quality Index) que se inclina por, Buena - Moderada - No saludable para grupos sensibles - Insalubre - Muy insalubre - Peligrosa.
Se otorgan para cada apartado, valores y colores que gráficamente permiten situarse rápidamente de que calidad de aire estamos tratando. Pero con esta, digamos riqueza clasificatoria, el color verde puede significar dependiendo de a que sistema nos refiramos (por orden de las citadas), Muy bueno o Excelente o Buena o Buena otra vez, finalmente para AQI. En las otras categorías de calidad impera el mismo confusionismo. Por tanto cuando nos adjetivan la calidad del aire hay que preguntar, ¿pero a que sistema de clasificación se refieren ?. Porque si no la cosa puede quedar perfectamente oscura.
En Durango existe desde hace algún tiempo una seria preocupación por la calidad del aire que se respira, pero curiosamente esta alarma, más que justificada, se ha levantado como consecuencia de un pestilente olor del aire que se ha hecho sentir durante varios días. Su Ayuntamiento sale al paso acerca de esa preocupación, manifestando que la calidad del aire es Buena (clasificación Vasca) y que los malos olores nada tienen que ver con los valores de los componentes químicos antes citados. Efectivamente ningún valor de los elementos citados se ha disparado con la reaparición agudizada (el problema es más que viejo, viejísimo) de los malos olores, pero cabe preguntarse que si la estación de San Roke Kalea que es la que mide los componentes referidos no registra los malos, mejor nauseabundos olores, ¿se puede afirmar sin rubor que la calidad del aire que respiramos en Durango es buena ?. Pero para no entrar en discusiones que podrían llevar este asunto hasta el infinito, permítanme presentarles a la organización Air Quality Index (AQI) a la que antes nos hemos referido.
El World Air Quality Index es un proyecto social que lleva funcionando hace ya 10 años y trata de proporcionar una información de la calidad del aire en todo el mundo. Esta necesidad de disponer de una fuente de datos unificada es de todo punto necesaria por la misma razón que lo es el utilizar globalmente el sistema métrico decimal o el anglosajón a los que antes hemos hecho referencia. Esta organización está dando información del aire de 9.000 estaciones de control (entre ellas la de Durango), en 600 ciudades que disponen de tales centros, que son más de 70 países. Se puede acceder a esta información en la página web aqinc.org Los indices diarios de la calidad del aire se obtienen a través de fórmulas matemáticas de los valores obtenidos cada hora, de los elementos antes citados.
La observación diaria efectuada alrededor de las 22 horas durante el periodo que va del 8 de setiembre al 7 de octubre de este año en la estación de San Roke Kalea de Durango a cuyos datos tiene acceso AQI, han dado el siguiente resultado:
Nº de días observados...... 25
Nº de días en los que
el índice era el más alto
de Bizkaia........................ 18
(Cada día he sacado una foto de los valores de todos los pueblos de Bizkaia que disponen de una estación de control de la calidad del aire y como muestra a pie de página aparece una de esas fotos).
Es decir, el 72% de los días controlados Durango ha tenido, a esa hora, la peor calidad de aire de la provincia. Pero atención, el índice valor máximo del mismo ha sido (estando todos ellos en color amarillo, escala AQI) de 114, lo que según la clasificación del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, es de Buena, en tanto que en la clasificación AQI es Moderada. De ahí que el Ayto. probablemente no falte a verdad cuando manifiesta que "el indice de Calidad del Aire Global (2.016) es Buena, remachando la idea con que "la única información oficial, validada y contrastada sobre la calidad del aire en Durango es la que ofrece el Gobierno Vasco a través de su Departamento de Medio Ambiente". Lo que no dice es que esa nota se basa en la peculiar clasificación que hace el citado Gobierno (Muy buena, Buena, Mejorable, Malo, Muy malo), de la misma manera que del 2.017 no dice nada y entonces estábamos en setiembre, y también se cuida muy mucho de indicar que nos correspondía el dudoso honor de tener el peor aire del Señorío. Eso es lo que debería mover a nuestras autoridades a dejarse de mirar el ombligo, abandonar la auto complacencia, dejar de tratar a los ciudadanos de Durango como si todavía lleváramos pañales hablando de alarmas sociales ante la preocupación que está en la calle acerca de los ya referidos olores e intentar determinar el porqué de esa mala clasificación provincial.
La heterogénea clasificación a la que hacíamos referencia, por citar solo unos cuantos ejemplos, va desde la que puso en marcha el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco que divide la calidad del aire en 5 apartados, que son. Muy bueno - Bueno - Mejorable (curiosa expresión ya que se puede aplicar a todos los estadios de la calidad) - Malo - Muy malo. La de la Comunidad Foral de Navarra, que la clasifica en Excelente - Satisfactoria - Aceptable - Baja - Deficiente - Muy deficiente. La ICA (indice Calidad Aire ), que se pronuncia por Buena - Admisible -Deficiente - Mala - Muy mala. La que establece AQI (Aire Quality Index) que se inclina por, Buena - Moderada - No saludable para grupos sensibles - Insalubre - Muy insalubre - Peligrosa.
Se otorgan para cada apartado, valores y colores que gráficamente permiten situarse rápidamente de que calidad de aire estamos tratando. Pero con esta, digamos riqueza clasificatoria, el color verde puede significar dependiendo de a que sistema nos refiramos (por orden de las citadas), Muy bueno o Excelente o Buena o Buena otra vez, finalmente para AQI. En las otras categorías de calidad impera el mismo confusionismo. Por tanto cuando nos adjetivan la calidad del aire hay que preguntar, ¿pero a que sistema de clasificación se refieren ?. Porque si no la cosa puede quedar perfectamente oscura.
En Durango existe desde hace algún tiempo una seria preocupación por la calidad del aire que se respira, pero curiosamente esta alarma, más que justificada, se ha levantado como consecuencia de un pestilente olor del aire que se ha hecho sentir durante varios días. Su Ayuntamiento sale al paso acerca de esa preocupación, manifestando que la calidad del aire es Buena (clasificación Vasca) y que los malos olores nada tienen que ver con los valores de los componentes químicos antes citados. Efectivamente ningún valor de los elementos citados se ha disparado con la reaparición agudizada (el problema es más que viejo, viejísimo) de los malos olores, pero cabe preguntarse que si la estación de San Roke Kalea que es la que mide los componentes referidos no registra los malos, mejor nauseabundos olores, ¿se puede afirmar sin rubor que la calidad del aire que respiramos en Durango es buena ?. Pero para no entrar en discusiones que podrían llevar este asunto hasta el infinito, permítanme presentarles a la organización Air Quality Index (AQI) a la que antes nos hemos referido.
El World Air Quality Index es un proyecto social que lleva funcionando hace ya 10 años y trata de proporcionar una información de la calidad del aire en todo el mundo. Esta necesidad de disponer de una fuente de datos unificada es de todo punto necesaria por la misma razón que lo es el utilizar globalmente el sistema métrico decimal o el anglosajón a los que antes hemos hecho referencia. Esta organización está dando información del aire de 9.000 estaciones de control (entre ellas la de Durango), en 600 ciudades que disponen de tales centros, que son más de 70 países. Se puede acceder a esta información en la página web aqinc.org Los indices diarios de la calidad del aire se obtienen a través de fórmulas matemáticas de los valores obtenidos cada hora, de los elementos antes citados.
La observación diaria efectuada alrededor de las 22 horas durante el periodo que va del 8 de setiembre al 7 de octubre de este año en la estación de San Roke Kalea de Durango a cuyos datos tiene acceso AQI, han dado el siguiente resultado:
Nº de días observados...... 25
Nº de días en los que
el índice era el más alto
de Bizkaia........................ 18
(Cada día he sacado una foto de los valores de todos los pueblos de Bizkaia que disponen de una estación de control de la calidad del aire y como muestra a pie de página aparece una de esas fotos).
Es decir, el 72% de los días controlados Durango ha tenido, a esa hora, la peor calidad de aire de la provincia. Pero atención, el índice valor máximo del mismo ha sido (estando todos ellos en color amarillo, escala AQI) de 114, lo que según la clasificación del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, es de Buena, en tanto que en la clasificación AQI es Moderada. De ahí que el Ayto. probablemente no falte a verdad cuando manifiesta que "el indice de Calidad del Aire Global (2.016) es Buena, remachando la idea con que "la única información oficial, validada y contrastada sobre la calidad del aire en Durango es la que ofrece el Gobierno Vasco a través de su Departamento de Medio Ambiente". Lo que no dice es que esa nota se basa en la peculiar clasificación que hace el citado Gobierno (Muy buena, Buena, Mejorable, Malo, Muy malo), de la misma manera que del 2.017 no dice nada y entonces estábamos en setiembre, y también se cuida muy mucho de indicar que nos correspondía el dudoso honor de tener el peor aire del Señorío. Eso es lo que debería mover a nuestras autoridades a dejarse de mirar el ombligo, abandonar la auto complacencia, dejar de tratar a los ciudadanos de Durango como si todavía lleváramos pañales hablando de alarmas sociales ante la preocupación que está en la calle acerca de los ya referidos olores e intentar determinar el porqué de esa mala clasificación provincial.
lunes, 2 de octubre de 2017
HABEMUS PROBLEMA !
Ya lo sabemus !. Los sucesos ocurridos en Cataluña el uno de octubre además de no dejar indiferente a casi nadie, no hacen sino confirmar dos cosas que de antemano parecían evidentes. Una de ellas es que con Rajoy al frente del Gobierno Español y Puigdemont al del Catalán, cualquier atisbo de acuerdo parece una tarea imposible. El primero por su forma de dirigir el país, que consiste en dejar que el tiempo vaya resolviendo los problemas y si no lo hiciera, o dejarlos que se pudran, o adoptar (caso excepcional) una decisión incorrecta. Si por el contrario en el caso poco probable de que por una vez decidiera adoptar una posición activa, estando como está, secuestrado por los votos de sus fieles votantes y habida cuenta de su capacidad innata de aferrase al poder, que a su vez depende de esos votos, pues no moverá ni un milímetro su posición actual, porque en definitiva, ni sabe, ni puede, ni quiere. En el caso del "Molt Honorable"(?), su capacidad maniobrera, su falta de escrúpulos, atípica incluso proveniente de un político, e incluso si me apuran su corte de pelo a la taza, hacen de él un personaje absolutamente incapacitado para negociar una salida que satisfaga a ambas partes. De modo que este grave el problema que se podría haber evitado con una consulta civilizada y democrática, similar a las que se realizaron en Canadá (Quebec) y Escocia, con el resultado conocido, se ha enquistado para rato por la falta de madurez, tanto de los señores citados, como por la de los nacionalistas españolistas y catalanes, irreductibles en sus cavernícolas posiciones.
viernes, 22 de septiembre de 2017
LA MILLA NÁUTICA Y EL NUDO (2)
Veamos como median la velocidad en los barcos antes de desarrollarse otros sistemas de control. Se utilizaba un tambor en el que se arrollaba un cabo en el que se hacían nudos cada 15,43 m. Se dejaba deslizar por la popa el mecanismo del tipo que se puede apreciar en la imagen adjunta. La unidad de velocidad que se utiliza tanto en la navegación marítima como en la aérea es el nudo, en inglés knot y es equivalente a millas náuticas/hora. Y entonces ¿porqué al igual que se dice en tierra no se expresa la velocidad en esos dominios en millas/hora?. Pues se me ocurre que por razones históricas, además de ser más corto el término nudo que el de millas/hora.
Las paletas de la imagen de la derecha llevaban en la parte inferior un contrapeso de plomo que hacia que quedaran en posición vertical de forma que al arrojarlas al agua el cabo se iba desenrollando. El equipo se completaba con una ampolleta - reloj de arena - calibrado para 30 segundos. Cuando la arena pasaba toda a la parte inferior de la ampolleta se detenía el desenrollado del cabo y se contaban los nudos que habían pasado, indicando el número de ellos la velocidad que llevaba el barco en millas/hora. Pero como se contaba en nudos, pues ahí quedo el nombre de la unidad para los restos. (Bueno, por lo menos hasta que los norteamericanos digan otra cosa).
Ahora queda por demostrar la equivalencia entre los nudos y las millas/hora. Supongamos que el número de nudos contados eran 8, que equivalen, como decíamos a una velocidad de 8 millas/hora.
Bien, 8 nudos contados supone que el barco se ha desplazado 15,43 x 8 = 123,44 metros que han sido recorridos en 30 segundos, luego en una hora - 3.600 seg. - el barco recorrerá (naturalmente manteniendo constante su velocidad), 14.812,80 metros, distancia que dividida por el valor de una milla náutica, que ya sabemos que son 1.852 metros, nos da 8 como resultado, por lo que queda demostrado que efectivamente el nº de nudos que se han desenrollado en 30 segundos nos da la velocidad del barco en millas náuticas /hora.
Con esta medida de la velocidad del barco, con una rosa de los vientos y un reloj, podían trasladar a la carta de navegación la singladura efectuada y determinar diariamente su posición estimada. La determinación de esa forma de la ruta y posición diaria del barco es lo que se llama "navegación por estima". Esa posición era confirmada en cada mediodía local (cuando el Sol "pasa" por el meridiano del barco), determinando la latitud y la longitud de su posición, tomando la altura del Sol, pero eso es otra historia que diría Kipling.
Hay que reconocer al autor o autores de este sistema, que data como poco del siglo ¿XV?, un ingenio fuera de lo común.
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