Desde la oposición - lugar cómodo como ninguno bajo el Sol- el Secretario General del PSOE (partido en su origen de izquierdas y del que hoy no queda a base de descafeinarse ni una partícula de sus iniciales esencias) prometió el oro y el moro en el supuesto de que accedieran al poder. Y hete aquí que contra todo pronóstico se hacen con él el pasado 1 de junio y una vez instalados en sus poltronas azules resulta que se iban a comer el mundo apuntando como el inefable Alfonso Guerra "a esta España no la iba a reconocer ni la madre que la parió", pero menos lobos Sr. Sánchez. Llevan desde esa fecha una trayectoria descendente a calzón quitado. Desde la oposición levantaban clamores de indignación y promesas de reparar entuertos tales como : Publicar las listas de los amnistiados fiscalmente por el anterior gobierno y ahora dan la vuelta a la tortilla y nos dicen que el problema para no publicarla es que la abuela ha vuelto a fumar. Impedir la ilegal devolución en caliente de los inmigrantes africanos que saltaban la valla en Ceuta y ahora emplean los mismos argumentos que el PP para seguir haciendo exactamente lo mismo. Aplicar una política humanitaria en la recepción de los náufragos en el Mediterraneo (les duró un barco). Sacar a Franco del Valle de los Caídos, acción cacareada y no realizada. Se emplean a fondo en hacer una defensa a ultranza de la Monarquía impuesta por Franco, respecto a la cual Uds., auto definidos como republicanos, deberían permanecer en todo caso mudos y no en el papel de voceros. Todo eso y acaban de empezar pues llevan dos meses y medio en el machito. De ahí el título de esta entrega. Decepción en grado superlativo ya que Uds. y su política están demostrando ser más de los mismo y para ese viaje no hacían falta alforjas.
miércoles, 15 de agosto de 2018
LA CONCENTRACIÓN DEL PODER ECONÓMICO
La aplicación rigurosa de las leyes de la competencia busca favorecer a los consumidores y usuarios. Para ello los Estados controlan (o deberían) las fusiones o adquisiciones que derivan en una posición dominante de mercado, posición que supone la aplicación de precios artificiales y en muchas ocasiones abusivos, lo que da como resultado un claro perjuicio para el consumidor, pese a lo cual no dejan de producirse de manera creciente fusiones o adquisiciones que buscan y consiguen esas posiciones de líderes del mercado al que más arriba hacíamos referencia sin que se sepa muy bien que papel juegan al final las autoridades competentes.
Ahora tenemos unos ejemplos que son para echarse a temblar dadas las dimensiones de los actores en juego. Veamos. Se han producido, vía adquisición o fusión los siguientes matrimonios.
Bayer (100.000 trabajadores) y Monsanto (25.000). Du Pont (64.000) y Dow Chemical (60.000). Chem China y la suiza Syngenta (28.000) (competidora de Monsanto en el rubro de semillas).
Con estos movimientos el 85% del mercado agroquímico mundial está concentrado en esas tres corporaciones por lo que cada vez será más dificil su control y por tanto se puede decir que la competencia ha muerto en ese importante sector. Queda en solitario (par le moment) la alemana BASF. Veremos por cuanto tiempo.
Pregunta . ¿Qué pintan los Estados ante estos monstruos?.
Respuesta . Nada
Ahora tenemos unos ejemplos que son para echarse a temblar dadas las dimensiones de los actores en juego. Veamos. Se han producido, vía adquisición o fusión los siguientes matrimonios.
Bayer (100.000 trabajadores) y Monsanto (25.000). Du Pont (64.000) y Dow Chemical (60.000). Chem China y la suiza Syngenta (28.000) (competidora de Monsanto en el rubro de semillas).
Con estos movimientos el 85% del mercado agroquímico mundial está concentrado en esas tres corporaciones por lo que cada vez será más dificil su control y por tanto se puede decir que la competencia ha muerto en ese importante sector. Queda en solitario (par le moment) la alemana BASF. Veremos por cuanto tiempo.
Pregunta . ¿Qué pintan los Estados ante estos monstruos?.
Respuesta . Nada
martes, 14 de agosto de 2018
EL PLÁTANO CANARIO
Desde hace muchos años paso temporadas en Canarias lo que me ha hecho seguir con interés la vida del archipiélago. En ese sentido siempre me han llamado la atención las plataneras, esa rara especie que no es ni arbusto ni árbol. Es un cultivo ese del plátano que está resistiendo -no se sabe durante cuanto tiempo - el progresivo retroceso de la agricultura canaria que ha visto desaparecer cultivos como el tomate, caña de azúcar, tabaco....Hoy la industria del plátano supone un 1% del PIB canario y da ocupación a unas 15.000 personas entre puestos directos e inducidos.
Se producen del orden de 400 millones de kg. de los que de manera periódica destruyen del orden del 4% para mantener precios. La casi totalidad de las ventas se realizan entre la Península y Baleares, siendo testimoniales y a todas luces insuficientes, las exportaciones al Reino Unido, Suiza y Marruecos, siendo este uno de los grandes problemas que amenazan seriamente la supervivencia de este sector. El otro problema - y este es casi letal - es la política de subvenciones que mantienen viva de manera artificial la actividad. Fíjense sino en los siguientes datos.
El precio de venta de los agricultores a los mayoristas viene a ser de 0,77 €/kg. El Gobierno canario subvenciona a los agricultores con 0,35 € /kg. y la UE en el 2.017 subvencionó la actividad con 141 millones de euros, que para la producción neta supuso 141/384 = 0,37 €/Kg. de modo que los agricultores (no todos porque son 8.000 los existentes en las islas y la totalidad no están adscritos a centrales cooperativas), percibieron, 0,77 + 0,35 + 0,37 = 1,49 € /kg., de modo que casi el 52% de los ingresos lo fueron a través de subvenciones, situación a todas luces anómala y de dificil mantenimiento, más todavía cuando la UE está en la idea de ir retirando su ayuda. Por si fueron poco lo citado, resulta que hay añadir la actuación agresiva exportadora de los productores de bananas caribeños, con lo cual el futuro del plátano canario ve agravada su crónica debilidad.
De desaparecer por inanición este cultivo, se habrá ido prácticamente al carajo la agricultura canaria, actividad que hasta hace relativamente pocos años era el sustento básico de la población del archipiélago. Ahora es el cada vez más masificado turismo que representa el 37 % de su PIB quien ha tomado el relevo en una muestra de los tiempos que nos está tocando vivir.
Se producen del orden de 400 millones de kg. de los que de manera periódica destruyen del orden del 4% para mantener precios. La casi totalidad de las ventas se realizan entre la Península y Baleares, siendo testimoniales y a todas luces insuficientes, las exportaciones al Reino Unido, Suiza y Marruecos, siendo este uno de los grandes problemas que amenazan seriamente la supervivencia de este sector. El otro problema - y este es casi letal - es la política de subvenciones que mantienen viva de manera artificial la actividad. Fíjense sino en los siguientes datos.
El precio de venta de los agricultores a los mayoristas viene a ser de 0,77 €/kg. El Gobierno canario subvenciona a los agricultores con 0,35 € /kg. y la UE en el 2.017 subvencionó la actividad con 141 millones de euros, que para la producción neta supuso 141/384 = 0,37 €/Kg. de modo que los agricultores (no todos porque son 8.000 los existentes en las islas y la totalidad no están adscritos a centrales cooperativas), percibieron, 0,77 + 0,35 + 0,37 = 1,49 € /kg., de modo que casi el 52% de los ingresos lo fueron a través de subvenciones, situación a todas luces anómala y de dificil mantenimiento, más todavía cuando la UE está en la idea de ir retirando su ayuda. Por si fueron poco lo citado, resulta que hay añadir la actuación agresiva exportadora de los productores de bananas caribeños, con lo cual el futuro del plátano canario ve agravada su crónica debilidad.
De desaparecer por inanición este cultivo, se habrá ido prácticamente al carajo la agricultura canaria, actividad que hasta hace relativamente pocos años era el sustento básico de la población del archipiélago. Ahora es el cada vez más masificado turismo que representa el 37 % de su PIB quien ha tomado el relevo en una muestra de los tiempos que nos está tocando vivir.
sábado, 4 de agosto de 2018
LÉXICO BILBAINO
NOTA ACLARATORIA
Los de Bilbao solemos decir que el Mundo es un barrio de Bilbao, quizá sea una ex-
prexión un tanto exagerada, pero no crean que tanto. Puede que esa sea la razón de que hayamos creado un léxico mezcla de euskera y castellano que tiene su cosa. Vean algunos ejemplos y disfruten....vamos, digo yo. El trabajo que a continuación se cita no es de mi cosecha y mucho lamento no haberme quedado con el nombre del autor.
"Perdonen, ¿en qué idioma hablan?". La pregunta nos la hizo, en agosto del 98,
la camarera de un restaurante del Village de Nueva York. Las dos
parejas que compartíamos viaje y mesa nos miramos sorprendidos. No
recordábamos haber hablado en euskera y la chica era argentina. En
castellano, le respondimos. "No -dijo ella- eso no era español,
era…otra cosa". Y tenía razón. Recapitulando la conversación
concluimos que el despiste era normal. "Estoy larri y no quiero
mojojones" o "este vino, ni para kalimotxo" o "no seas borono y
deja bote", además de los muchos 'pues' salpicados, ayudaban poco a
la ubicación del idioma. A eso añadan una lista de palabras, tan
gruesas como prácticas, de esas que gustamos llevar en el zurrón
los del botxo.
He
viajado en el tiempo y en el espacio para recordar, si es que hacía
falta, que además del castellano y el euskera tenemos otro idioma:
el bilbaino. No aparece en el último sociómetro, ni falta que le
hace. Existe. De hecho, guardo como un preciado tesoro, el
Diccionario de la Lengua Bilbaina. Hace unos años, compartí con su
creador, Juan Echegoyen, aperitivo en el 'Azulito'. Hablamos de lo
que en Madrid creen que es txirene o que al güito, por alguna
extraña razón, le otorguen significado sexual. Que al balde de
agua le digan cubo y al choto, capucha. Y que si llamas trinchera a
un tres cuartos impermeable o chamarra a una cazadora no te
entienden más allá de Altube. Convenimos que el ¡aupa!, fuera de
lo deportivo y según tono, sirve de ánimo o de condolencia. Pero
si el giro de cabeza es ligero, conlleva indiferencia. Y así
pasamos la tarde. Viendo que somos singulares en lo geográfico, lo
léxico y lo ortográfico.
Cierto
que en cuestiones gastronómicas no hay región o pueblo que no
tenga su propia forma de catalogar verduras, pescados o carnes. Si
pides zapatero en Madrid, por ejemplo, no se imaginan que te
refieras a una palometa o japuta. El zancarrón se llama morcillo.
Las vainas, judías verdes y las alubias, judías rojas. Las rabas,
calamares. De la antxoa y su traducción como boquerón no voy a
hablar. Hasta en la RAE llevan empanada con el asunto. Pero lo
nuestro va más allá de un mero regionalismo. Basta con recorrer
99,8 km para descubrir que, en San Sebastián, al juego del campo
quemado, ojo al dato, le llaman brilé y no saben que las bicicletas
llevan catalina. Explica tú ahora, por ahí fuera, lo que es el
color azul Bilbao.
Por
eso, los que pisamos otras tierras, nos reconocemos con un simple
saludo, una palabra suelta o un taco arrastrado. Somos capaces,
incluso, de ubicar a un paisano en una localidad concreta según
llame al bígaro, caracolillo o magurio. Lo que, sumado a lo
anterior, demuestra que somos un mundo. De ello escribieron, unas
veces con sorna y otras, aunque pocos lo sepan, con evidente
interés, ilustres del verbo como Cervantes o Quevedo. Por algo
será.
En
fin, les dejo que voy para el botxo. Tengo con la cuadrilla una
jamada del copón y luego parranda. Invita Javi, el chico viejo que
deja de ser birrotxo. Tiene una potxolada de txoko, con los del
otxote, en una lonja del kasko llamado 'Los Txirene'. De piscolabis
hay antxoas albardadas y rabas. Luego alubias con sacramentos y
helau de kukurutxu. Antes, unos potes. Dos rondas de txikitos y
zuritos y una espuela rápida, que el pastor del Gorbea dice que va
a hacer fresco. Además, el cocinillas es un peste. Absténganse los
pichicomas, txotxolos y sinsorgos. Para los trompalaris, que pisan
iturri en seguida, prohibido llegar perfumaus. Y el que ande
kili-kolo, tranki. Tenemos porrusalda, agua de Bilbao y el teléfono
del Igualatorio. Ah, y nada de katxis. De coger castaña, que sea
con fuste. En fin pitxines, agur sin más.
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