sábado, 6 de noviembre de 2021

EL NUEVO MARCO DE RELACIONES LABORALES

Una de las diferencias - y existen otras muchas, muchísimas más - entre las ideologías de derechas e izquierdas, es que cuando gobierna la primera en mayoría, el presidente del gobierno pone su huella o su firma en el modelo de legislación laboral que le presenta la patronal española de empresarios, la CEOE, en su particular visión de lo que es, de lo que debe ser en su opinión mejor para sus intereses y la actualmente vigente, es buena prueba de ello desde hace ya 9 años. En aquel entonces el PP gozaba de una mayoría absoluta y aprovechando esa circunstancia, que los efectos de la crisis económica todavía se hacían notar y que los sindicatos no atravesaban su mejor momento, la firma del documento que le puso a la firma la patronal fue firmada por el señor M. Rajoy (¿les suena?) sin mover una pestaña. No hubo ni la más mínima consulta con las fuerzas afectadas, rompiendo así una regla que con mayor o menor éxito se venía siguiendo hasta la fecha. Ahora que son las izquierdas quienes están en el poder y marcando diferencias en el hacer, son los empresarios y sindicatos los que junto al gobierno, se sientan a negociar las modificaciones de la legislación actual que fue impuesta por el método del, "no tendré razón, pero tengo todos los cañones".
Pero mucho me temo que el viejo refrán de "por la noche, gabarras y por la mañana, ni txintxorros" cobrará plena vigencia, ya que desde que solemnemente el actual presidente del gobierno proclamó repetidamente que se haría una derogación de la legislación laboral vigente, cuando ha llegado la hora de la verdad - es decir, por la mañana - la cosa se ha quedado en un "modernizar" la misma, de lo que se deduce que se impondrá, dada la fortaleza de la patronal, la corriente liberal sobre la que navega el PSOE desde los tiempos del inefable Felipe (el Felipe de "capullo queremos un hijo tuyo") y la escasa capacidad de convocatoria de los sindicatos en una sociedad que perdió su sentimiento de clase cuando SEAT comenzó a fabricar el 600, se impondrá, decía, una modificación descafeinada. Al tiempo.




 

LA CIENCIA MÉDICA


Antes de la invención del telémetro la artillería naval lanzaba andanadas a ojímetro para lo que se denominaba "ahorquillar el blanco" y así viendo la huella que dejaba el proyectil ir corrigiendo el alza del cañón hasta conseguir la correcta para dar en el blanco.
Los médicos - que como el resto de los mortales caen también en contradicciones - en ocasiones dicen que la medicina no es una ciencia exacta y en otras pontifican su diagnóstico manifestando una fe absoluta en el mismo (como si esta vez, sí, la medicina fuera una ciencia exacta) hasta el punto que - no todos, eso es cierto - se cierran en banda a la hora de dar explicaciones al paciente como si no estuviera bien visto hacerlas. Por eso yo prefiero que me llamen cliente, en lugar de eso, de paciente, porque en el fondo no lo soy, ya que el enfermo está recibiendo un servicio, de salud, servicio que está pagando, ergo esa figura entre en la categoría de cliente. Esa es una de esas aureolas que rodea a los que practican la medicina, otra es que todos tienen el calificativo de doctores cuando son muy pocos los que han realizado un doctorado.
Pues a lo que iba. Cuando los médicos tiran del argumento de que "la medicina no es una ciencia exacta" empiezan a ahorquillar el blanco con distintos diagnósticos y por ende, tratamientos, hasta acertar y dar en el blanco, aunque en ocasiones no dan con el alza precisa  para hacerlo. De todas formas esa forma de definir la medicina es mucho más fina que la de reconocer que en muchas ocasiones la cosa va del viejo sistema de resolver las cosas complejas que no es otra que la de "prueba y error". Salud

PS. Quiero dejar constancia de que no hago ese comentario por despecho, por haberlo sentido duramente en mis carnes, no. Lo hago porque a través del tiempo he podido ir acumulando una cierta cultura general del tema y aun a riesgo de estar equivocado la transmito y Uds. juzgarán a través de sus particulares experiencias hasta que punto doy en el blanco.


 

lunes, 1 de noviembre de 2021

CLAMOROSA BAJADA DE BRAGA Y PANTALÓN.

Últimamente el Presidente del Gobierno español se está especializando en expresiones un tanto extemporáneas. Recuerden su manifestación al consejo que dió el ministro Garzón acerca de comer menos carne (que no es decir dejar de comerla) para reducir la emisión de CO2 a la atmósfera, diciendo como todo comentario que "donde esté una buena chuleta eso es imbatible". Nada que objetar a sus gustos gastronómicos, faltaba más, pero si a su inoportuna sentencia como réplica a un ministro de su gobierno.

Pero con ser ese un comentario que puede quedar clasificado como de eso, de inoportuno, resulta que ha deslizado otro sobre el candente tema de la reforma laboral que nos fué colocada por la Patronal y bendecida por el inefable Rajoy con nocturnidad y escalo, (mayoría absoluta en el Congreso) que muestra hasta que punto empieza ya, a la hora de matar, que donde dijo digo quería decir Diego, porque no ha tenido otra ocurrencia que en lugar de "derogar" ha utilizado la expresión "modernizar", lo que a lo mejor una vez que vamos mejor entendiendo al personaje, resulta que es equivalente a cambiar una coma del texto actual y actualizar la fecha del mismo. Hala, vota socialista para esto.
Como dato, uno más a reseñar, es del que a la clausura de un foro organizado recientemente por el Ministerio de Asuntos Económicos español, asistió el Comisario Europeo de Economía, el italiano Signore Gentolini,  quien dejó claramente explicitado en unas declaraciones que "Bruselas no va ha aceptar volver a la situación previa a la reforma de Rajoy" y  supongo que cerraría su intervención con un ¿è chiaro?, tras lo cual requirió su capa, fuese y no hubo más.



 



SANGRANTE FALTA DE RIGOR

Aun partiendo de la base que la generalidad de los políticos manifiestan cuando se trata de exponer una opinión lo que quieren oír sus correligionarios, no estaría de más que por respeto al resto del público mantuvieran un mínimo de pudor intelectual. No es precisamente lo que ocurre en las manifestaciones que ha efectuado la Presidenta de la Mancomunidad del Duranguesado acerca de la famosa casa ilegal que fue construida hace ya la friolera de 50 años en la calle Montevideo, muchos de ellos - casi todos- bajo el mandato de su partido político en la alcaldía, cuestión que ahora en un acceso espectacular de amnesia interesada olvida oportunamente. Y que decir de su diatriba a las protecciones que se han colocado para evitar que cascotes desprendidos de su fachada puedan herir a los peatones que circulen cerca de ella, porque ¿se imaginan Uds. lo que habría manifestado de no haber estado colocadas?. Una vez más la falta de rigor se hace clamorosa. Tengo por otra parte la esperanza que el actual equipo de gestión mejore el convenio que dio por bueno su partido - afortunadamente impugnado por la oposición - con los propietarios del inmueble, que consistía básicamente en que el Ayuntamiento debía comprar a los propietarios del edificio el terreno donde está construido, el edificio mismo y además abonar, no se si al equipo de demolición o los propietarios o a quién, la nada despreciable cantidad de 465.000 euros de bellón. Vive Dios que fue un fallido convenio para enmarcar, difícilmente mejorable aunque los beneficiarios hubieran sido afines a una determinada causa.