lunes, 28 de agosto de 2017

FORMAS DE EXPRESAR LOS RUMBOS

La antigua tradición marinera utilizaba la llamada "Rosa de los vientos" para determinar el rumbo de una embarcación. El procedimiento que se usaba hasta entonces era guiar, conocer el rumbo que se seguía, empleando una simple brújula que no hacía otra cosa que señalar el norte magnético y por extensión los restantes puntos cardinales. La Rosa de los vientos supuso una digamos sofistificación, una mayor precisión a la hora de determinar un rumbo. La Rosa marca 32 rumbos por lo cual cada uno de ellos está separado del anterior y del siguiente, 360 : 32 = 11,25º. Ese valor se define como "cuarta". Vamos a fijarnos en el primer cuadrante, el que se contiene entre los puntos cardinales N (norte) y E (este). Siguiendo el sentido de las agujas del reloj, el primer punto de la Rosa es el NpE que no quiere decir otra cosa que está señalando un punto 11,25º  (una cuarta) hacia el E contando desde el N. El siguiente punto es el NNE, y se lee como Nornordeste. El siguiente que es el NEpN, se lee como nordeste cuarta N. Caemos seguidamente en el NE, lease Nordeste. El NEpE se denomina Nordeste cuarta este. 11,25º más y estamos en el ENE, o sea en el Estenordeste. El estecuartanorte, EpN es el anterior al E. y así sucesivamente con es misma metodología. Hagan el ejercicio de denominar cada punto siguiente de la Rosa con lápiz y papel para afianzar el procedimiento y si lo hacen - acertando - tras una rueda con brazos que se asemeje a la rueda de un timón estarán como para hacerse un selfie. 

 ROSA DE LOS VIENTOS

En la Rosa de la figura aparece el oeste representado por la letra O, pero eso no es lo habitual. Lo habitual en una brújula es que el oeste se señale con la letra W. La terminología marina está plagada de términos y medidas inglesas y no es porque cuando se acuñaron esos términos la lengua inglesa estuviera de moda sino porque el dominio de los mares del Imperio Inglés coincidió con una época en la que los conocimientos comenzaron a universalizarse. Así la milla naútica, el nudo (knot) como medida de velocidad, los pies, la letra W (west) para designar el oeste, etc. 
 Otra forma de señalar rumbos es la mixta ya que conjuga los puntos cardinales con el valor en grados de los ángulos. Es el llamado sistema de  cuadrantales.  Por ejemplo, un rumbo NE, se denomina N45E. El S10 E, sería muy próximo al SpE. Igualmente un N45W se correspondería con un NW de la Rosa. Este sistema me parece más cómodo y didáctico que el de la Rosa, pero no deja de ser una cuestión de gustos. Finalmente está la estrictamente numérica que es la que divide en 360º los rumbos sin citar para nada las letras. Asi un NE= N45E, será simplemente un 45. El E sería 90, el S, 180, el W, 270, etc. ¿cual es el origen de ese sistema?. Pues no lo tengo claro, pero no me extrañaría que lo tuviera en la II Guerra Mundial a partir de que los americones entraran en liza. La abundante marinería reclutada procedía de los estados interiores del país, era gente que había dejado el arado hacia poco y para estos los puntos cardinales  - y de la Rosa de los vientos, ni les cuento, ya que sería como una especie de mecánica cuántica avanzada -, había, decía, que dejarles las cosas muy claras. Nada de E, W y esas cosas raras. Números y San Se acabó. 
Un apunte final para que queden las cosas medianamente claras. Una aguja magnética no marca el norte geográfico. Marca el norte magnético siguiendo en cada punto de la Tierra las líneas de fuerza, llamadas isógonas, de ese imán gigantesco que es nuestro planeta. Pero como en el circo, más difícil todavía. Si el compás magnético, para entendernos la brújula, se encuentra instalada en un barco con casco de acero - como es lo habitual - resulta que ese casco, esa masa de acero, desvirtúa la lectura de la brújula ya que el barco se comporta como un imán permanente. Esa desviación se denomina "error de brújula", y en cada barco tiene un valor diferente, aunque no grande, y por ello es necesario determinarlo para que juntamente con el valor de la declinación poder definir con exactitud la diferencia entre el valor que señala la brújula y el norte geográfico. ¿Fácil, no?.

domingo, 27 de agosto de 2017

LAS ESTADÍSTICAS DEL PARO

La estadística que se lleva sobre el paro en España señala que son casi 4 millones el número de personas que están sin trabajo aunque no dice cuantas personas han abandonado toda ilusión de encontrar uno y ha dejado  de acudir a las Oficinas de Empleo, de modo que son esos 4 millones las personas consideradas oficialmente como paradas. La estadística, según manifestó alguien, es una ciencia que no miente, pero que ayuda de manera importante a hacerlo. Nos están diciendo que están trabajando en números redondos 19 millones de personas y se podría desprender de ese dato que estas estarían haciendo del orden de 19 millones x 168 horas/mes en jornada completa de 8 horas = 3.192 millones de horas al mes en sus puestos de trabajo. Pues no. Resulta que entre los trabajadores con empleo existen muchos, pero muchos, que no están contratados para realizar una jornada completa, pero la estadística no entra en matices y da a esas personas como empleadas, como ocupadas, tanto si trabaja 8 horas la día como si y trabajara 2, lo que supone tanto como decir verdades a medias. Si la administración del Estado tuviera la sana intención de informar en corto y por derecho de la situación real del mercado de trabajo y no tuviera idea de como hacerlo, les brindo una sin coste alguno. Informen sobre las horas trabajadas por las personas empleadas mes a mes, cuantas son estas personas y ya nos dedicaremos nosotros a dividir ambos valores para saber realmente donde estamos, de que tipo de empleo estamos hablando. 

jueves, 24 de agosto de 2017

COMO LOS HNOS. MARX...¡ MÁS MADERA !

El sistema depredador - capitalista que nos han impuesto por y para mejor provecho de una poderosa élite, se ha embarcado en una huida hacia adelante en forma de crecimiento constante de la economía solo interrumpido por el sobrecalentamiento de la misma que se manifiesta en periódicas crisis (las últimas las de 1.973, 1.993, 2.007) de las cuales, para más inri, los que las provocan con su política de desarrollo continuo, salen fortalecidos de ellas. 
En este sistema económico en el que nos mueven, del que lamentablemente no existe actualmente contrapunto alguno, entre otras muchas consideraciones, se encuentra el incremento continuo del consumo de energía que se está produciendo en el planeta que por otra parte se ve potenciado por el despertar de esos dos gigantes asiáticos que son China e India cuyas poblaciones representan ya el 36 % de la mundial. 
El sistema al que hacemos referencia, persigue por encima de todo la eficacia económica, la competitividad a corto plazo, que da como resultado un crecimiento continuo de los beneficios empresariales, no existiendo para él otros objetivos por encima de los citados. Esta idea, esta forma de capitalismo, se asemeja al andar en bicicleta (si dejas de dar pedales acabarás cayéndote) o a la de cabalgar un tigre, que si malo es ir encima de él, todavía peor es bajarte. Un ejemplo paradigmático de todo ello lo tenemos en ese país, admirable por otros conceptos, que es Japón y para ello vamos a recordar una vez más al catastrófico suceso de la central nuclear de Fukushima. 
Se produce esta tragedia el 11 de marzo de 2.011, hace ya por lo tanto de ello 6 años y medio y veamos que han hecho las fuerzas políticas de ese país desde entonces. Inmediatamente de producirse el accidente, dada la magnitud de la catástrofe el Gobierno de aquel entonces ordena una "parada en frío"de todas las centrales que estaban operando allí. Una parada que como más adelante veremos, no fue mas que un "stand by" de las mismas.
La parada no produjo un crack en el sistema de producción de energía en el país ya que lo que se hizo para garantizar el suministro de la misma fue cambiar el mix de producción, demostrando de esa manera que sí, que se podía funcionar sin la aportación de la energía producida en las centrales nucleares. De esa forma además se calmaba la justa indignación de la población que al ver derrumbado el mito de la absoluta seguridad de ese tipo de centrales, no hubieran entendido en ese momento que las mismas siguieran funcionando.


PS. La cosa seguirá cuando la prepare. Entre tanto, les deseo lo mejor.

martes, 15 de agosto de 2017

Y PARA ACABAR, ¿BARATA?

En Europa están funcionando actualmente - sin contar los instalados en Rusia - 167 reactores nucleares. Al final de su vida activa es preciso realizar una prolija serie de operaciones tanto para desmantelar las instalaciones como para poner los residuos radiactivos que han generado en su período de explotación en almacenes que han estar bajo custodia hasta que los residuos dejen de ser peligrosos tanto para los humanos como para la naturaleza. El lobby nuclear acuñó un eslogan que ha venido haciendo fortuna a través del tiempo, eslogan que a base de repetirlo ha quedado gravado en nuestras mentes hasta el punto de que dudo que haya alguien al que no le suene. Ya saben, el "limpia, segura y barata".
Habiendo consumido el turno sobre las dos primeras patas del banco, toca ahora para acabar con el tema - por los menos de momento -, rematarlo con lo de "barata".
Tras el cese de la actividad de una central se inicia una larga serie de trabajos en el tiempo, cuales son : desmantelamiento de la central, demolición de la misma y acondicionamiento del terreno en el que se asentaba, que puede llegar hasta dejarlo en las condiciones iniciales. 
En lo referente a los residuos radiactivos generados cabe distinguir dos tipos de ellos. Los de baja y media actividad radiactiva y los de alta radiactividad. Los primeros se almacenan en instalaciones que hay que tener bajo control hasta que la radiactividad descienda hasta niveles inocuos y en cuanto a los de alta radiactividad la cosa es más complicada por su intensidad y por la duración de su peligrosidad que en el caso del neptunio puede llegar a 2,13 millones de años. La construcción de los almacenes temporales, tanto los que se localizan en las centrales como los centralizados y finalmente el subterráneo donde han de permanecer en condiciones de ¿seguridad? hasta que se pierda la memoria de donde se encuentran, cuestan cantidades ingentes de dinero. El transporte desde las centrales hasta los almacenes constituyen por otra parte un serio peligro.
Los expertos del tema han situado entre 800 y los 1.000 millones de € por central el coste del desmantelamiento, demolición y acondicionamiento del terreno. La CE ha estimado como coste de esa fase primera para todo el parque nuclear europeo la cifra de 123.000 millones de €, lo que supone un coste unitario de 735 millones de €. Aplicando los baremos unitarios antes citados estaríamos hablando de un coste total comprendido entre los 133.600 y los 167.000 millones de €.
En lo referente al coste de los almacenes y custodia de los residuos la CE lo cifra en 130.000 millones de €.
Olvidándonos de la herencia que legaremos a nuestros sucesores más próximos y miles de generaciones futuras, que ya es olvidar, estamos diciendo que esta locura nuclear a la que nos han empujado fabricantes, industriales y gobiernos, costará a Europa la nada despreciable cifra comprendida entre 263.600 y 297.000 millones de euros que traducido a las añoradas pesetas, supone casi 50 billones de ellas.
No sería justo olvidar que una parte de ese importe lo habrán abonado las centrales nucleares a través de los impuestos que gravaban la actividad, pero a este respecto también hay que decir que esos costes los habrán centrifugado hábilmente todos y más a sus clientes, es decir, a nosotros. Como hemos venido diciendo en anteriores escritos no llegaremos a saber de manera oficial cómo y quién pagará esos importes dado el oscurantismo que preside todas las cuestiones que rodean a este tema nuclear, pero de lo que no cabe ninguna duda es que finalmente todos esos costes saldrán de nuestros bolsillos. A la vista de esas cifras y de la tremenda herencia que dejaremos al planeta ¿alguien en su sano juicio puede seguir defendiendo, como un papanatas, que la energía nuclear es barata, además de segura y limpia?