viernes, 21 de febrero de 2020

AGUR, ALONSO.

Que la venganza es un plato que se sirve frio es algo tan viejo como la historia del hombre en la Tierra. De modo que lo único que cambia son las formas en que se presenta. Esta vez el escenario es político y los primeros actores son el Presidente del Partido Popular en el País Vasco, Alfonso Alonso, el lenguado procedente de las frias aguas del Atlántico Sur y el mejor estudiante de leyes (ahí es nada aprobar 50 asignaturas en 3 meses) que haya parido madre y parirá, en esta vieja piel de toro en la que pueden darse las cosas mas insospechadas.
La cosa viene por los desencuentros entre el citado pez y el alavés y por parte del estudiante prodigio, porque Alonso a la hora de elegir un candidato para sustituir a Rajoy optó claramente por la pequeña Sáenz de Santamaría y eso es algo que aquel, tal como se ve, no lo perdonó.
De modo que en la maniobra de imponer por parte de Casado, porque ese es el nombre del prestigioso estudiante como sin duda Uds. ya habrían adivinado, a candidatos de Ciudadanos - sin contar para nada con el Presidente del PP aquí- (tiene bemoles la cosa) en coalición con el PP para las próximas elecciones autonómicas del País Vasco, ha visto una ocasión pintiparada para quitarse de en medio a Alonso, a la voz de : como total no nos vamos a comer una rosca allí, me da igual un candidato que otro, me lo cargo, me quedo ancho y en cuanto a la coalición con C's, pues aprovechando las ganas que tiene la catalana de seguir en el candelero, hago, sin que ella cegada se entere, lo de la "mantis religiosa", vamos, sin llegar al coito, claro.
Si Alonso tiene unas tragaderas como la ballena que engulló a Jonás, seguirá en el machito y si no la estela que dejó el donostiarra Sémper le servirá de referencia. La solución a esta disyuntiva, en ná. 


domingo, 16 de febrero de 2020

ZALDIBAR

Es de suponer que a la Vice Consejera de Medio Ambiente del Gobierno Vasco no le quedarán ya ropas que rasgarse tras el desarrollo de los acontecimientos acaecidos en la escombrera de Zaldibar. La inacción - que cuesta pensar que solo obedezcan a una pura negligencia - ante las irregularidades detectadas en la composición de las basuras depositadas en la escombrera viene de lejos, de muy lejos ya que las supuestas irregularidades que acumula la instalación de la empresa Verter Recycling, que es la empresa que explota la escombrera, se conocían desde 2015. Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia advertía hace cinco años que recibía vertidos muy peligrosos y prohibidos desde 1986. Técnicos del Gobierno vasco detectaron el pasado mes de junio que acumulaba residuos no autorizados y ocupaba más terreno del concedido, entre otras infracciones. Ante estas evidencias la Vice Consejera enfatizó que se iba a «examinar todo el expediente y la autorización con la que estaba trabajando esta empresa. Actuaremos con el máximo rigor ante cualquier sospecha». (Curiosamente se iba a actuar sobre sospechas no haciendo referencia a las evidencias). Pero una vez estallada la catástrofe que ha costado la vida de los dos trabajadores que operaban sobre ella, la Vice Consejera se descuelga con unas declaraciones que son para enmarcar, toda vez que decían "que estaban valorando la posibilidad de efectuar la apertura de un expediente sancionador habida cuenta de las irregularidades que detectaron en la inspección efectuada en ¡ julio de 2.019 !". Siete meses, siete, para "valorar la posibilidad de efectuar la apertura de un expediente".
A partir de ahí los hechos se van sucediendo....para mal. Incendios espontáneos en la escombrera que liberan dioxinas y furanos en concentraciones que superan 50 veces a las habituales en ese entorno procedentes de materiales cuyo vertido no estaba autorizado, declaraciones del lehendakari exculpando al Gobierno Vasco de cualquier responsabilidad en este desgraciado asunto, cuando en todo caso debe ser un juez quien dictamine semejante cuestión y la tardanza de nuestro primer mandatario - 6 días - en aparecer por el lugar de los hechos.
Quedan un montón de cuestiones en el alero que harán muy largo el desarrollo de este penoso asunto. ¿Cuando se recuperarán los cadáveres de los dos trabajadores sepultados?. ¿El emplazamiento de la escombrera junto a la autopista AP-8 era legal?. ¿La intención de la Diputación de construir un muro de contención mayor del anteriormente existente quiere decir que el derrumbado era insuficiente?. ¿Qué hacer con los escombros que se van retirando para localizar los dos cadáveres?. ¿Qué dictaminará el juez acerca de las responsabilidades de la Administración y del propietario de la explotación ?. ¿La inoperancia en la acción- siete meses pensando -  tuvo su origen exclusivamente en la desidia de los mandatarios y funcionarios del departamento de Medio Ambiente?. Las reiteradas advertencias acerca de la inestabilidad del depósito por parte de una de las victimas ¿como afectarán al proceso de investigación del siniestro?
Cada día que pasa surge una novedad. La última es que la constructora que realizó la obra no se ajustó a la declaración de impacto ambiental aprobada por Medio Ambiente. ¿Pero que está pasando aquí, es que esta empresa tenía un trato "especial"?. Visto el desarrollo de los acontecimientos, este asunto en su conjunto está tomando el aspecto de ser una auténtica ceremonia de la confusión en el que la actuación del Departamento de Medio Ambiente ha dejado mucho que desear por chapucero y oscurantista.
Las enumeradas son dudas, pero también hay certezas, como por ejemplo que la destitución de los responsables políticos del área de Medio Ambiente por parte del ejecutivo ante el calamitoso desarrollo de este asunto, sería tanto como reconocer la culpabilidad del Gobierno y ...."antes morir que perder la vida", por tanto se aplicará un espeso manto de silencio sobre el tema, esperando que con el paso del tiempo se vayan diluyendo las emociones, para finalmente encontrarnos ante un discreto retiro dorado de los mismos.


martes, 11 de febrero de 2020

EL CINISMO DE LOS POLÍTICOS

Es que lo de estos políticos no tiene nombre porque es una tras otra, pero sin descanso, en un bucle continuo. La última, hasta hace 10 minutos, que es el plazo que se dan para definir la palabra jamás, la han vuelto a hacer. Civio es una empresa independiente sin ánimo de lucro que vigila los poderes públicos (imagínense el trabajo que tendrán los pobres) e informa a los ciudadanos del alcance de sus pesquisas y a tal efecto presentó una denuncia, que finalmente el Tribunal Supremo en una sentencia dictada poco antes de las pasadas navidades, reconoció el derecho de todos los ciudadanos a conocer el nombre y cargo de las personas que trabajan en la Administración que hayan sido designadas a dedo (que son legión). Dos días después de conocer la sentencia, el Ministerio de Justicia retiró la causa que había interpuesto para tratar de seguir ocultando esa información. Hasta aquí la parte positiva que poco duró ya que la Presidencia del Gobierno, haciendo gala como es habitual de sus democráticas formas de hacer, ha decidido pasarse por el "arc de triomphe" (que queda más fino) la sentencia, pasando de ella olímpicamente.
Se rasgan las vestiduras haciendo alarde de una transparencia en la gestión diciendo que todo el mundo que lo desee puede ver a través de sus bolsillos de cristal que llevan en ellos. Mentira, pero mentira flagrante. Hacen lo que quieren y cuando quieren con un cinismo - flagelándose de tal suerte para dar el pego - que no parece de este mundo. Imagínense lo que tendrán bajo las alfombras en materia de nombramientos (amigos o amigas fuertes, parientes, simpatizantes, compensación de favores prestados...) hasta incluso pueden existir gentes que sepan algo de algo, aunque esas serán pocas.
A lo dicho, no hay por donde cogerlos. Quizá se pueda contra argumentar que no todos los políticos son iguales, ello es bien cierto, pero como también lo es " que unos son más iguales que otros".

lunes, 10 de febrero de 2020

EL " PROGRESO".

Durante un largo periodo de tiempo se nos hizo creer que la polución y la destrucción del paisaje eran sinónimo de desarrollo económico, llamado de manera más fina, más sutil, "progreso". Los que hemos vivido o trabajado en las riberas de la Ria de Bilbao, esa "cloaca navegable" como la definió nuestro Unamuno, somos testigos de que tal correspondencia era tan cierta como la vida misma y como consecuencia directa de la citada relación, a más deterioro, más "progreso". 
Al final resultará que Ogden Nash tenía razón cuando manifestó que "puede que el progreso haya estado bien alguna vez, pero eso fue hace mucho tiempo"
Cada vez estoy mas convencido que el paso del tiempo en lugar de proporcionar radicales cambios de las cosas lo que hace es simplemente cambiar el aspecto de las mismas, hacerlas más presentables, mas vendibles y si para ello es necesario vestirse con el ropaje de "progres", pues se hace como una herramienta mas al servicio del sistema. Naturalmente este marcar el paso de los tiempos solo está al alcance de los que pueden hacerlo, es decir, aquellos que tienen la sartén cogida por donde se debe. Por el mango.
Aquí en el País Vasco hemos tenido dos ejemplos recientes de esa actitud de fondo. Durante meses, una planta de producción de pasta de celulosa (próxima al pueblo donde vivo, Durango, en Bizkaia) que la fabrica según un procedimiento consolidado a través de tiempo, por tanto perfectamente conocido aquí y hasta en China por ser utilizado en todo el mundo, estuvo emitiendo al exterior los gases procedentes de una caldera en mal estado en la cual quemaban los residuos - nada saludables por otra parte - durante meses, provocando un descenso notable en la calidad del aire. Y entre esas caídas de la calidad hay que citar el nauseabundo y delatador olor que provocaba en el pueblo en cuanto el aire soplaba de una determinada orientación. Por tanto, en un proceso tan conocido como el que nos ocupa, ese olor ya daba como para fijar la solución de la adivinanza, "blanco y en botella", ¿qué es?. 
Bueno pues nuestra flamante Consejería de Medio Ambiente del Gobierno Vasco (una manifestación del vestido del muñeco al que antes me refería), tardó meses en dar con el origen del problema y por supuesto nada ha llegado a nuestros oídos de si la empresa fue sancionada de un modo ejemplarizante.
En Zaldibar, pueblo también bizkaino a 15 km. de Durango, junto a la autopista A-8 (localización que también está en entredicho) existe una escombrera de residuos desde hace ya 13 años. Más bien existía, puesto que se ha derrumbado, lo que ha dado origen a ir desvelando su desarrollo que se está constituyendo en un ejemplo paradigmático de por donde van los tiros. 
En el 2.015 el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco 
sentenció que la escombrera recibió residuos peligrosos especiales PCB material que estaba prohibido desde 1.986 por sus efectos nocivos sobre el medio ambiente y alto poder cancerígeno. Bien pues de este asunto, nunca mas se supo.
Ahora tras el desplome que ha costado la vida a los dos operarios que trabajaban sobre ella y cuantiosos medios económicos para su recuperación que pagará la ciudadanía,  la Vice Consejera de Medio Ambiente del Gobierno ha manifestado, pese a los antecedentes de esa empresa, que "estaban valorando la posibilidad de efectuar la apertura de un expediente sancionador habida cuenta de las irregularidades que detectaron en la inspección efectuada en ¡ julio de 2.019 !"
Siete meses, siete, para "valorar la posibilidad".
Entiendo que la ineficacia, la inoperancia y la estulticia de estos elementos no pueden llegar a esos extremos aunque nos estemos refiriendo a personajes políticos. Por tanto otro tipo de cuestiones han tenido que provocar esa lamentable parálisis y la clave para entender este asunto y otros como el descrito de la papelera, son las declaraciones que efectuó recientemente un conocido e importante empresario siderúrgico bizkaino. Véanlas. "La política climática no puede pasar por encima de la política industrial" recordando a continuación que "no puede haber una sostenibilidad medio ambiental que vaya en contra del progreso y el bienestar. Si no hay sostenibilidad en la economía y el empleo, no habrá nada que hacer". 
Nada nuevo bajo el Sol, pero hay que recordar que existen empresarios a los que los conceptos de la cuenta de explotación, así como de su particular definición del "progreso", les llevan - en contadas ocasiones -  a descuidarse diciendo lo que piensan. Y mucho me temo, que nuestras autoridades, insisto, disfrazadas de progres, están en la tesitura del empresario citado y cuando se les apura mucho hacen referencia a "la defensa de los puestos de trabajo" y la no menos socorrida de "para no provocar alarma social", eufemismos que no hacen sino camuflar sus reales ideas que no son otras que "el que manda manda y cartucho al mosquetón".
En definitiva, cada uno tendrá formada su opinión acerca de sucesos como los que nos ocupan, pero para mi no hacen sino confirmar los que vengo sospechando desde hace mucho tiempo. Una, estos asuntos son la parte visible del iceberg y dos como decía el Príncipe de Lampedusa " si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". Cínica expresión, pero que pienso que se ajusta con exactitud a la realidad que nos envuelve.