Ante el desarrollo de los acontecimientos, la única salida - política, por supuesto - que le queda al inefable y Molt Honorable Puigdemont es la de hacerse seppuku, ceremonia japonesa también conocida por harakiri. Su patriótica, pero irreflexiva actitud, ha llevado a un buen número de catalanes a una situación realmente comprometida. La figura más evocadora de su actuación en todo este asunto, es la de el Quijote - por más que la comparación le resulte odiosa - luchando contra los molinos de viento en forma de: la estabilidad a la que adoran como a un becerro de oro los mercados económico - financieros ; Europa a la que se la abren las carnes pensando que de proliferar el intento de Cataluña de independizarse crearía un cataclismo en su seno y para rematar el souflé en el que se ha convertido la aventura, la guinda del PP que con su torpeza y una dosis de patriotismo igual y de sentido contrario al catalán, ha vuelto, a falta de imaginación conocimiento y voluntad, a los viejos modos de sus mayores.
Con todos esos elementos en contra, si a Puigdemont (como parte visible del iceberg), le quedara un vestigio de lucidez, vamos, de seny, debería ir preparando antes del próximo viernes la ceremonia de su suicidio político, como decía antes, esa forma tal elegante que practicaban los japoneses para irse de este mundo con honor haciendo mutis por el foro.
domingo, 22 de octubre de 2017
miércoles, 18 de octubre de 2017
AXFISIA (2)
En el supuesto de que - camino lleva - se instaure la República Independiente Catalana, lo habrá hecho teniendo el 47,78 % de los votos emitidos, (con vitola independentista), por los ciudadanos catalanes. A partir de ese momento la voz de la mayoría en votos quedará silenciada, separada y marginada de la acción de Gobierno, formando una comunidad aislada, con lo cual la fractura social se habrá instalado en Cataluña, consumándose un atropello que producirá un ambiente asfixiante, de ahí el título de estos comentarios.
Este proceso ha sido un auténtico "trágala" desde que se puso en marcha. Nadie se ha dignado informar a la ciudadanía de los riesgos que supondrá alcanzar ese espacio de libertad por el que tanto parecen suspirar las tantas veces citados independentistas.
Repasemos los escollos que les esperan en su andadura. Pese a las enfáticas manifestaciones de Artur Mas en el sentido de que ninguna empresa abandonaría Cataluña, los hechos parecen confirmar otra cosa ya que hasta el momento son 700 las que han cambiado - en principio - su domicilio social. Pero la cuestión no se detiene ahí. ¿Qué pasará con la potente industria de los sectores de automoción, química y farmacéutica cuando Europa no acoja en su seno a la nueva República europea?. ¿Cómo financiará su balanza comercial negativa que supone el 6% de su PIB?: ¿Cómo hará para hacer frente a su deuda total de 75.000 millones de euros, que suponen el 35% de su PIB?. ¿Cómo reaccionará el mercado español al que dirigen el 40 % de su PIB?.
Es como si los dirigentes independentistas fueran todos de letras y los números les resbalaran, todo ello adobado con una fe en la Providencia que más que probablemente no acudirá en su auxilio.
Todas estas cuestiones no han sido tocadas durante el "Proces" como si no tuvieran la más mínima importancia frente a la consecución de la ansiada libertad, la tan deseada rotura de las cadenas que les aprisionan. Que duda cabe que esa nueva situación producirá un empobrecimiento de su población, a la que insisto, no se ha informado en absoluto de esa posibilidad.
Aquí en este asunto se han juntado el hambre con las ganas de comer. A la "rauxa" independentista se ha sumado la inacción y torpeza del Gobierno Central que ha dejado que la situación se haya agravado de manera importante a través del tiempo, con lo que se ha llegado ahora a un punto de dificil solución.
Cierro por el momento con dos reflexiones. Una ya apuntada en anteriores entregas que era "que lo importante en política no es soñarla sino realizarla" y hasta ahora esta situación no ha pasado de un -mal - sueño y la segunda que tiene un tono luctuoso ya que opino que por encima de los intereses de los ciudadanos, los políticos anteponen siempre los personales y los de su partido, eso si, adornados con profusión de banderas y gritos que enaltecen la Patria y así no hay manera, no hay soluciones, no hay futuro.
Este proceso ha sido un auténtico "trágala" desde que se puso en marcha. Nadie se ha dignado informar a la ciudadanía de los riesgos que supondrá alcanzar ese espacio de libertad por el que tanto parecen suspirar las tantas veces citados independentistas.
Repasemos los escollos que les esperan en su andadura. Pese a las enfáticas manifestaciones de Artur Mas en el sentido de que ninguna empresa abandonaría Cataluña, los hechos parecen confirmar otra cosa ya que hasta el momento son 700 las que han cambiado - en principio - su domicilio social. Pero la cuestión no se detiene ahí. ¿Qué pasará con la potente industria de los sectores de automoción, química y farmacéutica cuando Europa no acoja en su seno a la nueva República europea?. ¿Cómo financiará su balanza comercial negativa que supone el 6% de su PIB?: ¿Cómo hará para hacer frente a su deuda total de 75.000 millones de euros, que suponen el 35% de su PIB?. ¿Cómo reaccionará el mercado español al que dirigen el 40 % de su PIB?.
Es como si los dirigentes independentistas fueran todos de letras y los números les resbalaran, todo ello adobado con una fe en la Providencia que más que probablemente no acudirá en su auxilio.
Todas estas cuestiones no han sido tocadas durante el "Proces" como si no tuvieran la más mínima importancia frente a la consecución de la ansiada libertad, la tan deseada rotura de las cadenas que les aprisionan. Que duda cabe que esa nueva situación producirá un empobrecimiento de su población, a la que insisto, no se ha informado en absoluto de esa posibilidad.
Aquí en este asunto se han juntado el hambre con las ganas de comer. A la "rauxa" independentista se ha sumado la inacción y torpeza del Gobierno Central que ha dejado que la situación se haya agravado de manera importante a través del tiempo, con lo que se ha llegado ahora a un punto de dificil solución.
Cierro por el momento con dos reflexiones. Una ya apuntada en anteriores entregas que era "que lo importante en política no es soñarla sino realizarla" y hasta ahora esta situación no ha pasado de un -mal - sueño y la segunda que tiene un tono luctuoso ya que opino que por encima de los intereses de los ciudadanos, los políticos anteponen siempre los personales y los de su partido, eso si, adornados con profusión de banderas y gritos que enaltecen la Patria y así no hay manera, no hay soluciones, no hay futuro.
martes, 17 de octubre de 2017
AXFISIA
Malos vientos recorren Cataluña. Es curioso como a lo largo del tiempo la cultura popular ha venido otorgando a diversos países un modelo de comportamiento a modo de cliché que venía a resumir lo que considerábamos la característica más acusada de cada uno de ellos. Así, la laboriosidad (Alemania), la puntualidad (Reino Unido), el chauvinismo (Francia), la frialdad (Países Nórdicos), la charlatanería (Italia), la siesta (España)....Aquí también las regiones tienen sus clichés. Galicia (la indefinición), Castilla (la austeridad), Aragón (la nobleza de carácter), Pais Vasco (la tenacidad), Valencia (el oropel y la pólvora), Andalucia (la ociosidad).... y a Cataluña siempre se la ha asociado con el seny y el amor a la pela. La pela es sinónimo de dinero y el seny, expresión catalana, significa cordura, prudencia, buen juicio.... Pues bien, todos ellos son estereotipos que algo tienen de verdad en el fondo pero que no valen para definir con precisión a un país o una región. Le preguntaron una vez a Chesterton la opinión que tenía sobre los ingleses y contestó que " pues no lo se, porque no conozco a todos". Pues eso. Esta larga introducción viene a cuento porque de las últimas elecciones al Parlamento catalán (setiembre 2.015), se dieron los siguientes resultados : en escaños, los independentistas obtuvieron el 53,33 % de los mismos. En cuanto a votos ciudadanos no fueron mayoría ya que solo obtuvieron el 47,78 %.
Cuando en la entrada de estas líneas me refería al tipo de vientos que se están dando en Cataluña me estaba refiriendo a que el tan ponderado seny, pues no lo es tanto, ya que pese a estos resultados a los que añaden los del rocambolesco referéndum que pasará a la historia como el más atípico, se atreven, osan mejor, con declarar la independencia de Cataluña (porque a eso van). He ahí una prueba irrefutable de que las etiquetas generalistas no valen para casi nada.
Aquí en esa toma de decisión hacia la independencia, la composición ha sido 100 % de de sentimiento - o de testosterona, como lo prefieran - y 0 % de raciocinio, o lo que es lo mismo el seny es que ni se ha mostrado.
Los "argumentos", España nos roba, nos humilla, nos atenaza, utilizados con la técnica de Goebbels (si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad) han servido, van a servir, como motor al que han vestido con el triunfo en las urnas tanto de la elecciones como el tan nombrado referéndum.
PS. Continuará porque esto da para más.
Cuando en la entrada de estas líneas me refería al tipo de vientos que se están dando en Cataluña me estaba refiriendo a que el tan ponderado seny, pues no lo es tanto, ya que pese a estos resultados a los que añaden los del rocambolesco referéndum que pasará a la historia como el más atípico, se atreven, osan mejor, con declarar la independencia de Cataluña (porque a eso van). He ahí una prueba irrefutable de que las etiquetas generalistas no valen para casi nada.
Aquí en esa toma de decisión hacia la independencia, la composición ha sido 100 % de de sentimiento - o de testosterona, como lo prefieran - y 0 % de raciocinio, o lo que es lo mismo el seny es que ni se ha mostrado.
Los "argumentos", España nos roba, nos humilla, nos atenaza, utilizados con la técnica de Goebbels (si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad) han servido, van a servir, como motor al que han vestido con el triunfo en las urnas tanto de la elecciones como el tan nombrado referéndum.
PS. Continuará porque esto da para más.
domingo, 15 de octubre de 2017
DE GAULLE DECÍA "OUI...MAIS" (2)
Decíamos en el comentario de ayer que Puigdemont tenía las opciones de contestar al Gobierno central cara a su posicionamiento tras la ambigua declaración de independencia, si, no y no sabe/no contesta, pero cabe una más y esa no es otra que más de lo mismo, o sea, otra ambigua manifestación sobre la postura definitiva acerca del tema, con lo cual la aplicación del famoso Artículo 155, dejaría a la Comunidad catalana a un nivel de gobernabilidad igual al que tenía durante esa etapa de democracia orgánica que nos impuso el que fue nombrado "Caudillo de España por la gracia de Dios" durante casi 40 años.
Puede parecer exagerada la idea de que el objetivo número uno de los políticos, por encima de cualquier otra consideración, sea la de mantenerse en el poder a cualquier precio, pero aquí - de ser cierta esa apreciación - en esta tesitura, a los nacionalistas catalanes y españoles se les presenta una ocasión de oro para cumplir ese objetivo. Las elecciones están cerca y hay que marcar territorios.
De cumplirse esa hipótesis se habrán culminado un montón de años de desencuentros, que han tenido especial virulencia en los últimos siete años a partir de que el Gobierno central recortara casi "manu militari" el Estatuto que presentó el Gobierno catalán, Estatut que no olvidemos fue alentado por el ex Presidente Rodríguez Zapatero cuando manifestó en campaña electoral (que cosas se dicen en ellas) que los catalanes tendría el Estatut que ellos quisieran.
En estos desencuentros ambas partes han tenido una buena dosis de culpa. Los unos por seguir fieles a su manera de entender la gestión de la gobernación, que no es otra que la heredada de Franco y que era que la dejar que el tiempo arreglara por si solo los problemas, dejándolos que se pudrieran, es decir, hacer de la inacción su modus operandi. Y que más quiere el ciego que ver. Para Rajoy esa técnica de su maestro le ha venido - por vocación y ocasión - como pedrada en ojo de boticario. Por parte catalana, la torpeza con la que han desarrollado su política independentista, es de tal calibre, que hasta el Gobierno central ha encontrado amplias grietas por donde sentar sus reales.
Puigdemont y el resto de los partidos que componen el Parlament han explotado a fondo el victimismo, han lanzado su operación "independencia exprés en 6 meses", han ilusionado a las personas de buena fe que creyeron ese sueño y hasta los indecisos y tibios encontraron en la torpe intervención de la Policía y Guarda Civil el 1-0, motivos para subirse al carro del independentismo. De consumarse un mal final de este chapucero proyecto, millones de catalanes verán como sus ilusiones han quedado truncadas y una buena parte de ellos llegarán a la conclusión, con razón, de haber sido utilizadas como carne de cañón.
Puede parecer exagerada la idea de que el objetivo número uno de los políticos, por encima de cualquier otra consideración, sea la de mantenerse en el poder a cualquier precio, pero aquí - de ser cierta esa apreciación - en esta tesitura, a los nacionalistas catalanes y españoles se les presenta una ocasión de oro para cumplir ese objetivo. Las elecciones están cerca y hay que marcar territorios.
De cumplirse esa hipótesis se habrán culminado un montón de años de desencuentros, que han tenido especial virulencia en los últimos siete años a partir de que el Gobierno central recortara casi "manu militari" el Estatuto que presentó el Gobierno catalán, Estatut que no olvidemos fue alentado por el ex Presidente Rodríguez Zapatero cuando manifestó en campaña electoral (que cosas se dicen en ellas) que los catalanes tendría el Estatut que ellos quisieran.
En estos desencuentros ambas partes han tenido una buena dosis de culpa. Los unos por seguir fieles a su manera de entender la gestión de la gobernación, que no es otra que la heredada de Franco y que era que la dejar que el tiempo arreglara por si solo los problemas, dejándolos que se pudrieran, es decir, hacer de la inacción su modus operandi. Y que más quiere el ciego que ver. Para Rajoy esa técnica de su maestro le ha venido - por vocación y ocasión - como pedrada en ojo de boticario. Por parte catalana, la torpeza con la que han desarrollado su política independentista, es de tal calibre, que hasta el Gobierno central ha encontrado amplias grietas por donde sentar sus reales.
Puigdemont y el resto de los partidos que componen el Parlament han explotado a fondo el victimismo, han lanzado su operación "independencia exprés en 6 meses", han ilusionado a las personas de buena fe que creyeron ese sueño y hasta los indecisos y tibios encontraron en la torpe intervención de la Policía y Guarda Civil el 1-0, motivos para subirse al carro del independentismo. De consumarse un mal final de este chapucero proyecto, millones de catalanes verán como sus ilusiones han quedado truncadas y una buena parte de ellos llegarán a la conclusión, con razón, de haber sido utilizadas como carne de cañón.
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