La ambición sin límites de los que practican la corriente económica neo liberal, me recuerda lo que dicen los escoceses respecto al whisky, cuando manifiestan que, uno es necesario, dos demasiados y tres insuficientes. Recordemos que los defensores del neo liberalismo apoyan la liberalización de la economía y del comercio, a la vez que una drástica reducción del gasto publico y como no, la no intervención del Estado en la economía en favor del sector privado, todo ello con el trasfondo del nuevo vellocino de oro. Los sacrosantos mercados. La panacea, el paradigma de la libertad económica.
Y aquí abro un paréntesis que para eso sirven (que cotas habrá alcanzado en EEUU esta corriente que ¡hasta Trump! está recomendando importar medicinas desde Canadá porque el nulo control de su Gobierno sobre los precios de las mismas está haciendo que sus ciudadanos se mueran literalmente por su incapacidad económica para comprarlas, tales son sus precios liberalizados)
Aquí en España hace tiempo que los neo liberales se han pasado de los tres whiskys y para confirmarlo baste recordar las privatizaciones que hemos sufrido en los últimos años. Aceralia, Argentaria (la A del BBVA), Endesa, Repsol, Iberia, Tabacalera, Telefónica, Enasa (Pegaso), SEAT....,
¡Cuantos amigos colocados, cuantos pelotazos, cuantas pérdidas para el Estado (nosotros, los contribuyentes) !....
Ahora se empieza- de hecho ya el PP comenzó con el run run durante su último mandato - a hablar de la venta de ese banco público que es Bankia, cuyo rescate nos costó 22.243 millones de euros de los que se han recuperado 2.890, quedando pues pendiente un cañón de 19.352 millones.
Su cotización bursátil actual es de 5.400 millones de euros, de modo y manera que si lo vendemos por esa cifra, libre de cargas, por supuesto, considerando que todas las acciones fueran nuestras, del pueblo, habremos cerrado este tema con una pérdida de 13.952 millones de €, que dicho en las añoradas pesetas, supondrían la friolera de 232.533 millones de ellas. Dejemosle pues que siga ganando dinero y que vaya amortizando la deuda.
Tenemos ahora un nuevo Gobierno que en principio no parece proclive a este tipo de acciones, pero no conviene olvidar que después de 1.978 fue el PSOE quien comenzó esa carrera neo liberalista (120 privatizaciones desde entonces) algunas tan sonadas como Endesa, Repsol, Argentaria...de modo que no las tengo todas conmigo ya que la Seguridad Social y el Sistema de Pensiones son dos bocados suculentos.Veremos.
domingo, 24 de noviembre de 2019
sábado, 23 de noviembre de 2019
LOS TONTOS ÚTILES
Si yo fuera una persona congruente, cuando llega la hora de votar en unas elecciones, rememoraría la reflexión que más abajo aparece y me haría el loco al llamamiento a las urnas...pero eso, no lo soy y de ahí que no dejo pasar una sin votar con la coartada de que sino lo hago la competencia sí lo hará y todavía estaremos peor. Suena bien lo que digo pero pienso que es la inercia ( ya saben su definición):
"Incapacidad que tienen los cuerpos de modificar por sí mismos el estado de reposo o movimiento en que se encuentran". Debe ser eso, pero por si acaso Uds. se pueden sustraer a esa condición, lean, lean a ver si cunde.
Inspirados en los famosos modistos Valentino, Armani, Carolina Herrera, Versace...los políticos en general (algún despistado habrá por poco tiempo ), han imitado el buen hacer de ellos en el arte de vestir el muñeco, tarea en la que han alcanzado un gran virtuosismo. Así no hay partido que no se envuelva en el manto del ideario demócrata – de moda tras la II Guerra Mundial - prometiendo en sus campañas electorales los jardines del Edén, para una vez instalados en el poder dedicar lo mejor de sus energías a mantenerse en el mismo, una vez superado cuanto prometieron (10 minutos después). Siguen vistiendo el muñeco de un aspecto “politicamente correcto” adoptando modos y maneras democráticas como el pseudo empoderamiento del pueblo soberano en forma de programas como “la transparencia de la gestión”, “la participación ciudadana” “las escuelas de ciudadanía” etc. a la voz de que no le falten ropajes a esa farsa en que han convertido a la democracia. Listas cerradas en las que los capos premian la fidelidad al Partido en lugar de la honradez y preparación, “el que se mueve no sale en la foto”, mienten hasta a sus médicos, se ponen los salarios y jubilaciones que les viene en gana, trabajan poco o nada, hacen de las puertas giratorias todo un arte de supervivencia, hacen entierros diarios de Montesquieu, se alían hasta con el demonio con tal de perpetuarse en el poder, cambian de principios – si alguna vez llegaron a tenerlos – tanto como de camisa, con frecuencia los bien colocados hacen milagros en el arte de hacer desaparecer cosas que luego como Hudini hacen aparecer a miles de kilómetros.....En fin, todo ello y más me están llevando a quitarme de la política aunque sigo con verdadera curiosidad malsana las correrías de la clase política, de sus politiquillos, más bien, sin esperanza alguna de que los majaderos votantes entre los que por supuesto me incluyo, tengan la fuerza necesaria de cambiar el curso de los acontecimientos dejando de ser tontos útiles.
jueves, 21 de noviembre de 2019
SOLO EN EUSKERA
"La política es el arte de
buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar
los remedios equivocados" (Groucho Marx).
Es tal la capacidad de nuestro Gobierno Vasco para meterse en charcos que parece que, si hubieran sido contemporáneos, esa sentencia parecería estar inspirada en nuestros dirigentes. A través del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del GV se
potencia la competitividad, la innovación y la calidad, ríos todos ellos que desembocan en el mar de la excelencia. Veamos un ejemplo reciente de la utilización del euskera como instrumento político, que no cultural, que encaja como anillo al dedo en la definición del gran Groucho. Si he interpretado bien la noticia y pienso que si, el Gobierno Vasco por decreto ley impone que los ayuntamientos podrán enviar sus notificaciones individuales o generales solo en euskera, aunque los ciudadanos tendrán el derecho a reclamar el documento en castellano.
De modo que si Ud. no sabe euskera y aunque lo sepa, es analfabeto en ella y recibe un documento de su Ayuntamiento en el idioma de Aitor, se pone la ropa de calle, coge el paraguas y el coche si la casa Consistorial está lejos, busca aparcamiento, etc. etc. y se dirige a él, documento en ristre. Tras saludar en recepción en el departamento
de Servicio de Atención al Ciudadano (SAC), muestra el documento y solicita, dada su ignorancia del euskera, que le faciliten una traducción escrita del documento. Si existe, se la darán, pero y si no lo han traducido ¿qué ocurrirá?. ¿le harán una traducción sobre la
marcha a la vez que va Ud. tomando nota, todo ello si el funcionario de turno lo tiene a bien ?.
La verdad es que me parece un procedimiento un tanto prolijo y por tanto, lleno de fervor ciudadano, me brindo a aportar al Departamento de Desarrollo Económico y de Infraestructuras, que es el área que sabe de innovación, una mejora del mismo consistente en que junto al texto en euskera
venga en el documento el texto traducido ya al castellano. Me parece una solución tan simple y práctica que parece mentira que se me haya ocurrido a mi que soy una persona, lo reconozco, bastante cortita.
Es tal la capacidad de nuestro Gobierno Vasco para meterse en charcos que parece que, si hubieran sido contemporáneos, esa sentencia parecería estar inspirada en nuestros dirigentes. A través del Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del GV se
potencia la competitividad, la innovación y la calidad, ríos todos ellos que desembocan en el mar de la excelencia. Veamos un ejemplo reciente de la utilización del euskera como instrumento político, que no cultural, que encaja como anillo al dedo en la definición del gran Groucho. Si he interpretado bien la noticia y pienso que si, el Gobierno Vasco por decreto ley impone que los ayuntamientos podrán enviar sus notificaciones individuales o generales solo en euskera, aunque los ciudadanos tendrán el derecho a reclamar el documento en castellano.
De modo que si Ud. no sabe euskera y aunque lo sepa, es analfabeto en ella y recibe un documento de su Ayuntamiento en el idioma de Aitor, se pone la ropa de calle, coge el paraguas y el coche si la casa Consistorial está lejos, busca aparcamiento, etc. etc. y se dirige a él, documento en ristre. Tras saludar en recepción en el departamento
de Servicio de Atención al Ciudadano (SAC), muestra el documento y solicita, dada su ignorancia del euskera, que le faciliten una traducción escrita del documento. Si existe, se la darán, pero y si no lo han traducido ¿qué ocurrirá?. ¿le harán una traducción sobre la
marcha a la vez que va Ud. tomando nota, todo ello si el funcionario de turno lo tiene a bien ?.
La verdad es que me parece un procedimiento un tanto prolijo y por tanto, lleno de fervor ciudadano, me brindo a aportar al Departamento de Desarrollo Económico y de Infraestructuras, que es el área que sabe de innovación, una mejora del mismo consistente en que junto al texto en euskera
venga en el documento el texto traducido ya al castellano. Me parece una solución tan simple y práctica que parece mentira que se me haya ocurrido a mi que soy una persona, lo reconozco, bastante cortita.
martes, 19 de noviembre de 2019
LAS COOPERATIVAS VASCAS (3)
El próximo año se cumple el centenario de la fundación de la cooperativa industrial ALFA de Eibar (1) origen de coordenadas del movimiento cooperativo vasco y lo que son las cosas, ahora el sistema capitalista está empezando a vislumbrar - sin por supuesto revelar la fuente de su inspiración - que un trabajador feliz es un trabajador más productivo. ¿Y que cosas entiende el citado sistema que acentuarían ese deseado incremento de la productividad - como primera derivada - toda vez que el dedo que apunta a la Luna señala como objetivo fundamental optimizar la felicidad y bienestar de los trabajadores ?.
Pues reducción de la jornada laboral, democratización y participación en la gestión y en los resultados económicos, estrechamiento del abanico salarial, mayor transparencia en los planes de la empresa, trato más humano, mejora de las condiciones ambientales.....todo ello en línea con una mayor dignificación del trabajo, pero claro, definido en sonoros términos anglos ya que estas innovaciones casi siempre provienen del mundo anglosajón.
"Ma quali cose", que diría un italiano, resulta que todas esas cuestiones vienen siendo el "leimotiv" fundacional del sistema cooperativo puesto en marcha en la era moderna en Rochdale (UK) hace casi ya 170 años y es que una vez más, nada nuevo bajo el Sol.
Porque efectivamente, recordemos como funcionan los cooperativas, por lo menos para intentar ser preciso, las que yo conozco, o mejor dicho, conocí, las del País Vasco.
Primero de todo que la máxima expresión de la autoridad soberana es la Junta General, compuesta por todos los socios de la cooperativa, bajo el principio "un hombre (y por supuesto una mujer), un voto". Da igual que el que vota se un pinche, el Presidente o el Gerente de la cooperativa ya que todos los votos valen lo mismo. Primer principio de participación democrática que es la base del sistema. Esa Asamblea elige, en su nombre y representación, una Junta Rectora en número que depende del volumen de la cooperativa y que viene a semejarse a los consejos de administración de las sociedades mercantiles al uso. Esa Junta Rectora nombra al Gerente y por supuesto tiene también la capacidad de cesarle. Un Consejo de Vigilancia nombrado, como no, por la Asamblea General, se encarga de fiscalizar - de auditar, por seguir la terminología más común - las cuentas de la cooperativa. La gerencia suele apoyarse en el plano de la gestión en consejo de dirección que es escogido entre los que piensan que son más capaces. Como se aprecia, todo ello destila un sentido democrático absoluto.
Los socios hacen para obtener su condición de tales una aportación económica que es la que con el resto de las aportaciones constituye el capital fundacional, cuyo importe se va alterando en función de los resultados económicos de la empresa y de las decisiones que a su reparto son tomadas en las Asambleas Generales.
Retornos en metálico en función de los índices profesionales de cada socio, variaciones en la cuenta del capital, fondo de obras sociales, son en distinta cuantía y en función de las circunstancias, las formas de reparto de los excedentes originados por la explotación.
Y eso de los índices profesionales ¿qué viene a ser?. Bueno, pues en función del contenido del puesto de trabajo que desarrolla cada socio se le otorga un índice, un valor que en nuestro origen iba de 1 a 3, escala que - doy fe de ello - fue definida "a ojo de buen cubero". Así la persona que ocupaba el puesto de trabajo de menos contenido tenía el índice 1 y a la gerencia se le otorgaba el índice 3.
En la práctica luego resultaba que nadie tenía el índice 1 ya que las valoraciones de los puestos de trabajo daban como resultado que el puesto de menos clasificación profesional resultaba "premiado" con un 1,2 ó 1,3, con lo cual el abanico de 1 a 3 no era finalmente tal.
De lo expuesto se destila que el principio que mueve a las cooperativas de "la justicia social por encima de cualquier otra consideración" se cumple o se cumplía, con rigurosidad.
Han transcurrido desde el ya lejano 1.920 (ALFA) y el más próximo 1.955 de las cooperativas citadas en las anteriores entregas, unos cuantos años en los cuales aquellos movimientos embrionarios se han convertido en una realidad que llevada a números es la siguiente :
- 250 cooperativas en marcha.
- 82.000 puestos de trabajo.
- Implantadas en 75 países.
- 12.000 millones de € de facturación en 2.018
- 420 millones € de inversión en ese año, de los cuales 175
millones los fueron en I+D+i .
- 143 plantas en exterior con 14.400 personas ocupadas.
- 200 delegaciones extranjeras visitan cada año a la
Corporación para obtener de primera mano información
sobre el desarrollo del sistema.
Hasta aquí lo que mis recuerdos del pasado pueden aportar. A partir de ahí las preguntas con interesante morbo del tipo ¿cómo han evolucionado los índices "salariales" y porqué ?. ¿Cómo funcionan las empresas localizadas en el extranjero? ¿Tienen las cooperativas locales asalariados, por lo tanto no socios, y en que régimen?. ¿El espíritu pionero que alimentó a las primeras generaciones de cooperativas sigue en vigor o por el contrario como tantas otras cosas ha cambiado? ¿Cómo se crean ahora las nuevas cooperativas ?.
Para estas cuestiones de interés y otras que no se me ocurren pero que sin duda existirán, no tengo respuesta porque tras mi paso por las 2 cooperativas que gerencié y el tiempo que estuve en la División Empresarial de CLP como Sub Director de la misma, no he vuelto a seguir la pista de su evolución y en verdad que no tengo muy claro en este momento si me animaré a despejar los interrogantes citados. De todas formas, "veremos, que dijo el ciego".
Y con esto acabo, que dicen los políticos, pero no sin antes aclarar la llamada (1) referente a la villa armera de Eibar que bien merece un homenaje por haber sido el primer pueblo de España en colgar de la balconada de su Ayuntamiento el 14 de abril de 1.931 la enseña de la República (¡ VIVA !), gesto por lo que se le otorgó el título (no se si está vigente en este sistema monárquico) de Muy Ejemplar Ciudad.
Pues reducción de la jornada laboral, democratización y participación en la gestión y en los resultados económicos, estrechamiento del abanico salarial, mayor transparencia en los planes de la empresa, trato más humano, mejora de las condiciones ambientales.....todo ello en línea con una mayor dignificación del trabajo, pero claro, definido en sonoros términos anglos ya que estas innovaciones casi siempre provienen del mundo anglosajón.
"Ma quali cose", que diría un italiano, resulta que todas esas cuestiones vienen siendo el "leimotiv" fundacional del sistema cooperativo puesto en marcha en la era moderna en Rochdale (UK) hace casi ya 170 años y es que una vez más, nada nuevo bajo el Sol.
Porque efectivamente, recordemos como funcionan los cooperativas, por lo menos para intentar ser preciso, las que yo conozco, o mejor dicho, conocí, las del País Vasco.
Primero de todo que la máxima expresión de la autoridad soberana es la Junta General, compuesta por todos los socios de la cooperativa, bajo el principio "un hombre (y por supuesto una mujer), un voto". Da igual que el que vota se un pinche, el Presidente o el Gerente de la cooperativa ya que todos los votos valen lo mismo. Primer principio de participación democrática que es la base del sistema. Esa Asamblea elige, en su nombre y representación, una Junta Rectora en número que depende del volumen de la cooperativa y que viene a semejarse a los consejos de administración de las sociedades mercantiles al uso. Esa Junta Rectora nombra al Gerente y por supuesto tiene también la capacidad de cesarle. Un Consejo de Vigilancia nombrado, como no, por la Asamblea General, se encarga de fiscalizar - de auditar, por seguir la terminología más común - las cuentas de la cooperativa. La gerencia suele apoyarse en el plano de la gestión en consejo de dirección que es escogido entre los que piensan que son más capaces. Como se aprecia, todo ello destila un sentido democrático absoluto.
Los socios hacen para obtener su condición de tales una aportación económica que es la que con el resto de las aportaciones constituye el capital fundacional, cuyo importe se va alterando en función de los resultados económicos de la empresa y de las decisiones que a su reparto son tomadas en las Asambleas Generales.
Retornos en metálico en función de los índices profesionales de cada socio, variaciones en la cuenta del capital, fondo de obras sociales, son en distinta cuantía y en función de las circunstancias, las formas de reparto de los excedentes originados por la explotación.
Y eso de los índices profesionales ¿qué viene a ser?. Bueno, pues en función del contenido del puesto de trabajo que desarrolla cada socio se le otorga un índice, un valor que en nuestro origen iba de 1 a 3, escala que - doy fe de ello - fue definida "a ojo de buen cubero". Así la persona que ocupaba el puesto de trabajo de menos contenido tenía el índice 1 y a la gerencia se le otorgaba el índice 3.
En la práctica luego resultaba que nadie tenía el índice 1 ya que las valoraciones de los puestos de trabajo daban como resultado que el puesto de menos clasificación profesional resultaba "premiado" con un 1,2 ó 1,3, con lo cual el abanico de 1 a 3 no era finalmente tal.
De lo expuesto se destila que el principio que mueve a las cooperativas de "la justicia social por encima de cualquier otra consideración" se cumple o se cumplía, con rigurosidad.
Han transcurrido desde el ya lejano 1.920 (ALFA) y el más próximo 1.955 de las cooperativas citadas en las anteriores entregas, unos cuantos años en los cuales aquellos movimientos embrionarios se han convertido en una realidad que llevada a números es la siguiente :
- 250 cooperativas en marcha.
- 82.000 puestos de trabajo.
- Implantadas en 75 países.
- 12.000 millones de € de facturación en 2.018
- 420 millones € de inversión en ese año, de los cuales 175
millones los fueron en I+D+i .
- 143 plantas en exterior con 14.400 personas ocupadas.
- 200 delegaciones extranjeras visitan cada año a la
Corporación para obtener de primera mano información
sobre el desarrollo del sistema.
Hasta aquí lo que mis recuerdos del pasado pueden aportar. A partir de ahí las preguntas con interesante morbo del tipo ¿cómo han evolucionado los índices "salariales" y porqué ?. ¿Cómo funcionan las empresas localizadas en el extranjero? ¿Tienen las cooperativas locales asalariados, por lo tanto no socios, y en que régimen?. ¿El espíritu pionero que alimentó a las primeras generaciones de cooperativas sigue en vigor o por el contrario como tantas otras cosas ha cambiado? ¿Cómo se crean ahora las nuevas cooperativas ?.
Para estas cuestiones de interés y otras que no se me ocurren pero que sin duda existirán, no tengo respuesta porque tras mi paso por las 2 cooperativas que gerencié y el tiempo que estuve en la División Empresarial de CLP como Sub Director de la misma, no he vuelto a seguir la pista de su evolución y en verdad que no tengo muy claro en este momento si me animaré a despejar los interrogantes citados. De todas formas, "veremos, que dijo el ciego".
Y con esto acabo, que dicen los políticos, pero no sin antes aclarar la llamada (1) referente a la villa armera de Eibar que bien merece un homenaje por haber sido el primer pueblo de España en colgar de la balconada de su Ayuntamiento el 14 de abril de 1.931 la enseña de la República (¡ VIVA !), gesto por lo que se le otorgó el título (no se si está vigente en este sistema monárquico) de Muy Ejemplar Ciudad.
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