No se quien lo dijo, pero pienso que tenía mucha razón cuando manifestó acerca de la pandemia del corona virus que "cuando se produzca la bajamar, podremos ver quien se estaba bañando desnudo".
El desarrollo del tratamiento de la pandemia puede marcar un antes y un después tras la solución de la misma y muchos mitos habrán alcanzado el fin de su recorrido.
Así por ejemplo se habrá confirmado lo que ya venía siendo un secreto a voces que no es otro que el modo de vida americano, el famoso "american way of life" ha puesto a descubierto las gravísimas carencias del sistema.
Su zigzagueante Presidente ha pedido que se apruebe un presupuesto para el departamento de Defensa de 750.000 millones de $, lo que supone la mitad del presupuesto que se destina a ese fin en todo el mundo. Y eso está ocurriendo en un país, la primera potencia económica del mundo, en el que las prestaciones sociales como la sanidad y el desempleo, puestos a prueba con este fenómeno de la pandemia provocada por el virus corona, están dejando en evidencia la escasísima cobertura que tiene el pueblo norteamericano en estos apartados.
Este acontecimiento, el de la pandemia, a todas luces anómalo va a evidenciar esa falacia del "modo de vida americano" por el que tantos papanatas suspiran.
EEUU es un país salvajemente capitalista, si vale la expresión, y el capitalismo como idea, no tiene, por definición, por qué ser humano ni tener otra óptica que la eficacia de la razón orientada hacia la acumulación de un máximo de beneficios y en esa tesitura nada ni nadie le distrae de su objetivo. Por esa razón ahora que se enfrenta al tremendo problema social que va a provocar el famoso virus, se encuentra absolutamente fuera de juego. Saldrán de esta situación pero dejarán en el camino ingentes cantidades de sufrimiento y con su prestigio como país hecho jirones.
Otra entidad que saldrá seriamente tocada de esta crisis será la Unión Europea en la que cada vez que la sacude una crisis se pone de manifiesto - por ejemplo la económica del 2.007 - la tremenda carencia de solidaridad entre sus miembros mostrando claramente los dos bloques diferenciados que la componen. El núcleo duro, los ricos, Alemania a la cabeza, Austria, los países escandinavos y Holanda, país pequeño pero matón como ha demostrado con creces a lo largo de su historia y por otro lado se encuentran los países sureños que lo componen Francia, Portugal, Grecia, Italia y España, de las que dicen los ricos calvinistas que derrochamos las ayudas que generosamente provienen de Europa en rascarnos la tripa (por no decir otra cosa), en vino y en mujeres y que cuando vienen mal dadas - como es la situación actual- apelamos a la solidaridad de la Unión. Estas posiciones encontradas se pondrán- ya se han puesto - otra vez de manifiesto en esta crisis sanitaria y ya llueve sobre mojado, de modo que como consecuencia la solidez del proyecto europeo quedará seriamente dañada. En resumen, el nivel de las aguas en la bajamar dejará a la vista que EEUU y Europa estaban desnudos cuando se metieron al agua y que por el contrario China iba púdicamente cubierto.
"Greed is good", la codicia es buena, es el lema del centro financiero mundial, Wall Street, en tanto que el de la constitución norteamericana es mucho más beatífico y farisaico, ya que reza así : " In god we trust" equivalente a "en Dios confiamos". Cínicos hasta la médula, desde su fundación en 1.783 no han hecho otra cosa - a juzgar como les ha ido su trayectoria depredadora en el mundo - que tener a Dios permanentemente de su parte, lo que no deja de ser altamente sospechoso.
Ahora como consecuencia de la crisis del virus corona, adoptan una postura que no hace sino confirmar su materialista concepción de la sociedad y así por ejemplo, el republicano Vicegobernador de Texas, Dan Patrick ha manifestado acerca de la política a seguir con esta epidemia que " estoy dispuesto (el tiene 70 años) a jugar mi supervivencia a cambio de mantener a América (ya ni disimulan llamándola del Norte) tal como es".
Este es el espíritu de EEUU, la permanente actitud de sustituir el bienestar de la totalidad de los miembros de su sociedad por el beneficio material de unos pocos. Y esa actitud, por si no estuviera clara, no refleja otra cosa que la galopante decadencia moral de su imperio.
Pero si el tal Patrick es un peligro, que decir del Presidente del país, Trump, que ha manifestado que "el remedio (se refiere a las medidas protectoras a la sociedad), no puede ser peor que el problema (se refiere al galopante declive de la economía de su país provocada por la pandemia), asegurando que su objetivo es que EEUU (caiga quien caiga le ha faltado decir), retome su actividad económica a partir del 12 de abril próximo.
O mucho me equivoco o esa política va a provocar una auténtica catástrofe sanitaria en ese país por lo que a lo mejor tienen que ir afinando su lema oficial y ojalá me equivoque.
Relajémonos cambiando de tercio yendo a la astronomía y más concretamente a Venus, planeta que ocupa tras el Sol y la Luna el puesto nº 1 (alternándose con Júpiter) en cuanto a luminosidad entre los astros visibles del universo, clasificación que bien merece dedicarle un espacio.
Una de las clasificaciones que se hace de los planetas es dividirlos entre interiores y exteriores. Interiores porque entre la Tierra y el Sol orbitan Mercurio y Venus y el resto Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno lo hacen en el exterior de la órbita de la Tierra.
Es Venus un planeta singular ya que así como la Tierra realiza un giro completo sobre su eje en un día, Venus lento como el caballo del malo, emplea 243 días o sea que cada día gira 1,5º, en tanto que la Tierra hace un poco más de 360º, 361,5º, ya que en hacer 360º no emplea 24 h. sino 23h.56'4´´. Más diligencia demuestra en lo que se refiere a completar una órbita alrededor del Sol ya que solo emplea 225 días.
Dada su condición de planeta interior su aparición desde la Tierra se puede entender fácilmente siguiendo el diagrama adjunto.

Desde la Tierra solo se puede ver al planeta cuando se encuentra en las zonas sombreadas, en tanto que cuando está entre los puntos 1 y 2, al estar detrás del astro rey obviamente no puede verse de la misma manera que a simple vista no puede observarse cuando se en encuentra entre las posiciones 3 y 4 ya que la intensidad de la luz del Sol no nos permite verlo.
Por tanto, como se aprecia en el esquema, se mostrará a nuestros ojos entre los puntos 2 y 3 por el este, es decir por la mañana en el llamado crepúsculo matutino. Al ser por su luminosidad visible pese a la claridad en esa fase del día, se le denomina "el lucero del alba", en tanto que en euskera se le llama, "goizeko izarra" que significa (de manera inexacta porque un planeta no es una estrella), "la estrella de la mañana".
Por el contrario cuando el planeta transita entre los puntos 1 y 4 habrá que buscarlo al anochecer, es decir hacia el oeste. En esta posición no tiene ningún nombre especial, o sea, es Venus a secas.
Dos notas notas necesarias para finalizar. Una que a diferencia de las estrellas, los planetas no tienen luz propia ya que por lo que se distinguen es por reflejo procedente de la luz del Sol y es esa una manera de distinguirlos de las estrellas, ya que estas parpadean, titilan que se dice, en tanto que en los planetas la luz reflejada es fija.
Las distancias medias del Sol en millones de km. a cada uno de los planetas es la siguiente :
Mercurio... 60
Venus....... 105
Tierra ....... 150
Marte....... 228
Júpiter...... 780
Saturno....1.430
Urano..... 2.800
Neptuno.. 4.500
Pueden parecer y de hecho lo son, distancias muy grandes, pero insignificantes respecto a las que nos separan de las estrellas. Por ejemplo, la más cercana a nosotros es la estrella alfa (la principal), Rigil, de la constelación de Centauri, que se encuentra 4,36 años luz y recordemos que un año luz, que es el espacio que recorre la luz en un año, equivale 9,46 billones de km.
Por tanto la estrella más cercana se encuentra unas 9.500 veces veces más lejos del Sol que el planeta más lejano del sistema solar, Neptuno.
Existen numerosos ejemplos que vienen a confirmar que la Unión Europea, en el más amplio sentido que se pueda dar a la palabra unión, no pasa de ser como un sueño en una noche de verano. Lo único - y solo en ocasiones - que parece unirnos son los temas puramente económicos, pero en otras cuestiones importantes, como lo es la crisis del famoso virus que nos aqueja, cada país actúa de manera individual, como antes de la creación de la Unión.
Han sido incapaces los mandatarios europeos de diseñar y poner en marcha un plan conjunto para hacer frente a la crisis e incluso ni se han puesto de acuerdo para presentar unas estadísticas homogéneas que habrían sido un valioso instrumento para actuar contra el virus. Así, Alemania - la seria, organizada, eficaz, disciplinada - está dando unas estadísticas que no se las creen ni ellos. Francia la segunda potencia europea continental, más de lo mismo, produciendo estadísticas que son auténticas licencias poéticas, porque por ejemplo el que no apararezcan en su listado de defunciones aquellas personas que han fallecido victimas del virus fuera de los hospitales. Y si eso ocurre en países que los tenemos como la quintaesencia de la eficacia organizativa ¿que no estará ocurriendo en el resto de Europa?.
Esa forma de actuar en la que cada país hace de su capa un sayo en situaciones de la gravedad de lo que nos ocupa, confirma lo que decíamos al principio. Esta Unión no es lo que parece y quieren hacernos creer. Es otra cosa. Es lo que alguien denominó con mucho tino, "la Europa de los mercaderes".